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Redimensionar los Valores Sociales

Los expertos dicen que “ha corrido mucha tinta” con una polémica fuerte y consistente, que tiene como origen los ahora famosos corridos tumbados, llamados también “narco corridos”.

En mi opinión, se ha generado un debate que tiene distintas perspectivas qué ofrecer para el análisis.

Independientemente de una definición que nos acerque al concepto de “música-arte y belleza”, es valioso cuestionarnos: El narco-corrido hace apología del delito, de la criminalidad y de la violación sistemática al orden social y el respeto a la legalidad?

¿Se trata solo de enaltecer el prototipo del capo adinerado, las armas ensambladas con oro, los lujos brutales que se evidencian… y producir un elemento imitable por los más jóvenes?

Considero que todo esto es solo una parte de la discusión, porque el tema adquiere aspectos variopintos y diversos enfoques sobre los que hay que profundizar.

Es imposible negar que existen elevados niveles de ignorancia; porcentajes graves de impreparación y bajos niveles de cultura, y que, con frecuencia, vuelven necesario que la autoridad aparezca, para decir qué es lo que la sociedad debe de escuchar o no. ¿No es infantilizar a la gente?

Vale la pregunta ¿Se justifica que la autoridad intervenga para bloquear, vetar, impedir e incluso, penalizar a quienes promuevan, organicen eventos, o impulsen de cualquier forma la cultura de la violencia?

El asunto es preocupante, porque esta condición, adicionalmente, me parece, abre las ventanas para que el gobierno sancione, bloquee o desaparezca todas las redes sociales, empresas de espectáculos, producciones fonográficas. ¿No es esto lo que en el fondo promueve la nueva legislación llamada ahora “Ley Mordaza”?

Considero importante apreciar 4 dimensiones del asunto:

Tenemos que ser claros: la solución y las respuestas integrales no son fáciles de instrumentar y no se pueden dar en un plazo inmediato.

En segundo lugar, Es valioso considerar la oportunidad y la grave responsabilidad de la autoridad y los diversos liderazgos de opinión, para formar una sociedad con ciudadanos consciente, respetuosa, responsable, participativa y solidaria, mediante la transversalización de valores universales.

Como sociedad, con la participación de todos, es indispensable para educar en la convivencia, en el orden, en paz y en armonía, desde las familias, proponiendo una visión superior de la vida humana, del trabajo, de la solidaridad con los más vulnerables y del amor fraternal hacia todos. Y, finalmente, emplear desde las posiciones de autoridad y liderazgos comunitarios, la visión práctica de las familias para construir juntos el bien común. Estimo que el género bélico no tendrá cabida en condiciones, donde particularmente, se eleva nuestra perspectiva familiar. Palabras más o menos, la visión es única: No contribuir a enaltecer la violencia, el narco y la criminalidad. Enhorabuena.

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