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Cierre de México en 2025: Trump, Fuego Amigo y la Economía en Declive

Al cerrar el año, México vivió una tormenta perfecta que combina presiones externas, fracturas internas en el poder y una economía que se estanca sin generar la alarma social que su gravedad amerita. Tres capítulos definen el momento: Donald Trump, el fuego amigo dentro de Morena y una recesión silenciosa que amenaza con estallar en cualquier momento.

Trump le cambió la agenda a México

Desde su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero, Donald Trump no solo retomó un discurso más radical: lo convirtió en política activa. Aranceles como castigo, amenazas migratorias, presión por el combate al crimen organizado y la advertencia de declarar a los cárteles como grupos terroristas han colocado a México en el centro de su tablero geopolítico.

El resultado es evidente: el gobierno de Claudia Sheinbaum dejó de operar con agenda propia para convertirse en un gobierno de reacción. Si Trump amenaza con aranceles por el agua, México corre a atender el tema; si reclama por China, se anuncian medidas comerciales; si exige resultados en seguridad, se entregan capos “en paquete”, sin proceso formal de extradición.

La presión no ha sido solo política y económica, sino también anímica. El arranque de Sheinbaum fue el de una presidenta que buscaba liderazgo regional, presencia internacional y discurso firme. Hoy, ese impulso se ha diluido. La prioridad se llama seguridad y tiene nombre y apellido: Omar García Harfuch, convertido en el súper secretario que concentra inteligencia, operación y ahora influencia en la Fiscalía General.

Trump, sin duda, le cambió la agenda al gobierno mexicano. El fuego amigo: la batalla dentro de Morena

Pero si la presión externa es fuerte, la interna es todavía más corrosiva. Morena vive una lucha soterrada por el poder que ha obligado a la presidenta a negociar con los suyos, justo lo que más debilita a cualquier gobierno.

El control absoluto que tuvo López Obrador ya no existe. Sheinbaum gobierna bajo su sombra y, al mismo tiempo, bajo el asedio de grupos internos: Adán Augusto López, Ricardo Monreal, gobernadores, líderes sindicales y operadores políticos que mueven su propia agenda.

A eso se suma la incongruencia entre el discurso de austeridad y la realidad: casas millonarias, viajes de lujo, vida de élite y escándalos de corrupción como el huachicoleo fiscal o el caso del secretario de Seguridad de Tabasco vinculado con “La Barredora”. La narrativa moral de la 4T se desgasta frente a los hechos.

La renuncia de Gertz Manero y la llegada de Ernestina Godoy a la Fiscalía simbolizan este reacomodo. No fue solo una decisión institucional: fue una operación política donde enemigos internos terminaron siendo aliados coyunturales. En Morena, hoy, el mayor peligro no viene de la oposición, sino de casa.

La economía: la bomba que nadie quiere ver

Mientras la política absorbe reflectores, la economía avanza en silencio hacia una zona de riesgo. Crecimiento cercano a cero, inflación repuntando, inversión fija que no llega, pérdida de confianza por la erosión del Estado de derecho y un gasto público cada vez más cargado a programas sociales.

Más del 85 % de las familias recibe algún apoyo. Eso da votos, pero no genera desarrollo. No hay dinero que alcance cuando se inyectan miles de millones a Pemex, al Tren Maya o a proyectos que no rinden, mientras se espanta la inversión por la incertidumbre jurídica del nuevo Poder Judicial.

El peso puede mantenerse estable, pero eso no significa fortaleza económica. Las protestas de campesinos, transportistas y productores son apenas destellos de una inconformidad que puede volverse explosiva en 2026. La recesión no hace ruido… hasta que revienta.

Un destello inesperado: la calle vuelve a hablar

Paradójicamente, el asesinato del alcalde Carlos Manzo y la irrupción del movimiento de la Generación Z marcaron el primer gran enojo social visible contra el gobierno de Sheinbaum. No se había visto una reacción así desde las elecciones de 2024. La gente volvió a las calles.

Es apenas un destello, pero en un país acostumbrado al silencio reciente, representa algo nuevo: una ciudadanía que empieza a perder el miedo.

México cierra el año atrapado entre:

  • un Trump que dicta la agenda desde Washington,
  • un Morena dividido que se desgasta en luchas internas,
  • y una economía frágil que nadie quiere mirar de frente.

El discurso oficial habla de transformación y fortaleza. La realidad muestra un gobierno presionado, reactivo y cada vez más dependiente de parches coyunturales

EL DATILLO

En esta época navideña abundan los buenos deseos, la cordialidad e incluso los llamados a la paz. Pero en la 4T parece que ese espíritu no existe. Se especulan cambios en el gabinete para principios de 2026; golpes por debajo y por arriba de la mesa con sus aliados electorales, el PT y el PVEM, por la reforma electoral que busca eliminar los plurinominales y el financiamiento a los partidos políticos; denuncias de corrupción interna y señalamientos de encubrimiento al crimen organizado, además de la llegada de una fiscal que apunta hacia la persecución política.

Así que ahí viene 2026, un año que será de definiciones al interior de la 4T. Y un servidor les desea una feliz Navidad en este 2025. Bendiciones.

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