Testigos del Reino: “Audacia Evangelizadora”
“Audacia Evangelizadora”. Beato Miguel Agustín Pro, el jesuita que evangelizo sin miedo. Hay una fotografía que le dio la vuelta al mundo: un sacerdote de pie ante el pelotón, los brazos abiertos en CRUZ, gritando ¡Viva Cristo Rey!
El gobierno lo mandó tomar para escarmiento. Se convirtió en un ícono de la fe. Así murió el beato Miguel Agustín Pro, el Jesuita de la Audacia Evangelizadora.
Nació en Zacatecas en 1891, entró a los Jesuitas y fue ordenado sacerdote en Bélgica en 1925. Volvió a México en 1926, justa cuando la Ley Calles prohibía el culto. Y entonces desplegó un ingenio asombroso: disfrazado de mecánico, de chofer, de obrero, llevaba la comunión a los enfermos, confesaba, celebraba la Misa en las casas y socorría a los pobres.
Evangelizaba con audacia, con creatividad y con un humor que contagiaba alegría; porque el Padre Pro anunciaba el evangelio con gozo aún en el peligro.
Pero en noviembre de 1927, tras un atentado fallido contra el General Obregón, el gobierno lo acuso falsamente; aunque el verdadero autor confeso, Calles ordenó fusilarlo sin juicio, como escarmiento. Como de Jesús, también de él se podría decir: “no hallo en el ningún delito”.
El 23 de noviembre de 1927 los llevaron al paredón. Pidió un momento para rezar, perdono a sus verdugos y rechazó la venda, entonces abrió los brazos en cruz y en lugar de odio, proclamó su amor: ¡Viva Cristo Rey!
Las fotos que debían sembrar miedo, encendieron la fe de todo un pueblo. Su audacia interpela a nuestra hora.
El Papa León XIV, en Magnifica Humanitas, nos pide anunciar el Evangelio también en los nuevos lenguajes y en un Mundo digital con creatividad y alegría. Los disfraces de hoy son las nuevas formas de llegar a la gente.
Y como a los profetas, el Padre Pro proclamó el Reino y bendiciendo a quienes lo mataban, denunció toda violencia: contundente en la verdad, desarmado en el modo ¿anuncio yo el Evangelio, con esa audacia y esa alegría sin miedo al que dirán?
El Beato Miguel Agustín Pro nos contagia du valentía gozosa que su “¡Viva Cristo Rey!” sea también el grito de nuestra vida.
Beato Miguel Agustín Pro, ruega por nosotros.
¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!

