La UIF Ronda a la Familia de AMLO a Través de Amílcar
La Unidad de Inteligencia Financiera no tocó la puerta de Palenque. Tocó la del amigo. Desde hace semanas, según la columna de Carlos Loret de Mola del 2 de octubre y el reportaje de Latinus firmado por Luis Brito y Mario Gutiérrez Vega, Hacienda rastrea a Jorge Amílcar Olán Aparicio: contratos, prestanombres, efectivo, familiares y una cartera activa en UBS Switzerland AG por 72 millones 39 mil 66 euros con 74 centavos.
Al tipo de cambio de la indagatoria, mil 433 millones de pesos. En ese expediente, escribe Loret, no aparece Andrés Manuel López Beltrán. Aparece Olán como cabeza. El merodeo es el método. El apellido es el destino. Olán no es un desconocido al que la 4T descubrió en una licitación. En julio de 2015, Andy López Beltrán asistió en Villahermosa a su boda con Brenda Cepeda Gracia. Mexicanos Contra la Corrupción documentó después la amistad.
El salto patrimonial vino con el padre en la Presidencia. En 2018, Comimsa le adjudicó 27 mil 642 pesos por piezas de sanitarios. En enero de 2020, con Adán Augusto López Hernández en la gubernatura de Tabasco, Olán y su padre constituyeron Romedic.
Entre 2020 y 2022, MCCI contabilizó más de 490 millones de pesos en medicamentos y material de curación de Tabasco y Quintana Roo, parte con dinero del extinto Insabi. Días antes del contrato quintanarroense, Cofepris ya había marcado a la empresa por incumplimientos sanitarios: los inspectores no hallaron el local. El expediente que Latinus dice haber visto suma nombres nuevos: Medivac XXI, Medikament AMG, Proveedora Vicorca. Y el patrón de siempre: millones en efectivo y dispersión inmediata para sacar el dinero del sistema.
En septiembre de 2025, Olán se mudó al Tesino. Declaró 17.9 millones de sueldo anual, rentó en Montagnola a 10 mil francos suizos al mes y metió a sus dos hijos en The American School in Switzerland por 1.5 millones de pesos el ciclo. La hermana, Gina Patricia, hizo seis transferencias internacionales en 2025: la escuela y el arrendador. Irving Pineda lo ubicó en la zona de Lugano. No es un retiro. Es una cartera que sigue activa, ligada en la indagatoria a Pemex, Dos Bocas, el balasto de los trenes y las medicinas.
Dos hermanos, dos caminos. Andy es la cara. Secretario de Organización de Morena del 1 de octubre de 2024 al 25 de mayo de 2026, hoy aspirante a la diputación del distrito 6 de Tabasco. Bobby es el que no cobra. El 5 de julio de 2024 López Obrador admitió que Gonzalo supervisó de honor el Interoceánico, sin sueldo y sin cargo. En los audios de Latinus, de enero de 2024, Olán lo llama Bobby y Gonzalito, presume 250 millones de utilidad en seis meses y dice que el negocio es el flete. En abril de 2024 MCCI publicó la instrucción que el contratista le atribuye: 500 mil metros cúbicos antes del 30 de noviembre, y un frente minero en Oaxaca. “Lo mandó el papá”, se oye. AMLO reconoció el apodo y retó a probar el influyentismo. En julio de 2024 los dos hermanos se dijeron difamados. Andy dejó después la administración de Finca Rocío; el puesto pasó a Gonzalo. El que va a la urna suelta la firma. El que no aparece en la boleta la recoge.
El eslabón que ya no cabe en el influyentismo es Luis Alberto Olán, el hermano. La indagatoria filtrada lo coloca enviando dinero y como enlace con Iván Cazarín Molina, El Tanque, señalado en el contrabando de hidrocarburos del CJNG. Si eso se sostiene, el caso deja de ser un proveedor consentido y entra en huachicol. Hoy es inteligencia financiera, no consignación.
Y ahí está la contradicción que define el otoño. El 16 de septiembre Ernestina Godoy dijo que no hay orden de aprehensión contra Olán ni investigación contra Andy. Sheinbaum repite que, si hay pruebas, investigue la Fiscalía. Hacienda mapea. La FGR niega. Las dos frases caben en el mismo mes y no se hablan. Merodear al amigo permite al gobierno decir que investiga sin escribir el apellido en la carpeta. Permite a la familia decir que nadie los acusó. Permite a Morena llegar a 2027 con Andy en la boleta de Tabasco y la cuenta en Zúrich.
No hace falta inventar una orden que Godoy negó. Basta el contraste. Un proveedor de baños en 2018. Medio millar de millones en medicinas según MCCI.
Balasto para las obras insignia. Residencia suiza. Una UIF que valida, al meterlos en el expediente, contratos que el periodismo publicó hace años. Y dos hijos: uno que pide el voto donde está la tierra familiar, otro que supervisó de honor las vías por las que corrió la piedra. La UIF no entró a la casa. Se quedó en la banqueta del amigo. Pero las investigaciones continúan y llevarán, inevitablemente hacia las calles de Palenque.

