El PAN “Derrotado por la Victoria”
La frivolidad se enquista en el PAN, dando cumplimiento a la profecía de Luis H Álvarez: «Nunca nos derrotó la derrota, que no nos derrote ahora la victoria». Esto nos lleva a considerar que el PAN nacional y el “último bastión azul”, Guanajuato, han sido derrotados por superficialidad de los “padroneros” que se han empoderado en cada uno de los estados de la República.
En Guanajuato están claramente identificados y enquistados en la “cofradía arcoíris” y su rechazo a los principios y valores de los fundadores como la solidaridad, subsidiariedad, bien común y el respeto a la dignidad de las personas.
La derrota en el País es palpable; de 14 estados blanquiazules, hoy únicamente tenemos cuatro -Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua-, pero en 2027 se elegirá a mandatarios estatales en Aguascalientes (tuvo periodo de 5 años por ajuste), Chihuahua y Querétaro, lo que dará una nueva configuración geográfica política nacional.
Para 2030, para la elección a la Presidencia de la República, Guanajuato será la única entidad albiazul, pero sin duda que en 2027 no se contará una mayoría en el Congreso si el blanquiazul mantiene su tendencia woke manifestada por Jorge Romero en el relanzamiento del logo blanquiazul. Para algunos analistas el dirigente nacional tiene miedo de que el gobierno federal continúe investigado al “cartel inmobiliario”.
El PAN mantenía su fuerza en la clase media tradicionalista y católica, pero dejo solo a este grupo electoral para “sumar” a minorías victimizadas -equidad de género, feministas, LGBT-, no solo con “carteras” en la dirigencia nacional y estatal, sino que se configuro en los gobiernos albiazules a través de subsecretarias, como la del Estado de Guanajuato y la obligatoriedad para a las 46 alcaldías de la entidad.
Por una parte, dice “abrirse” a la sociedad, a promover elecciones primarias, a promover a los mejores hombres o mujeres a cargos de elección popular, pero por otra parte manifiesta su tendencia woke al considerar a “todas las familias”, incluso las “naturales” formadas por hombre, mujer e hijos.
El nuevo PAN, salvo su nuevo logo inclinado y con rallas blancas, no ha mostrado que realmente se abra a la sociedad, que se den elecciones primarias, que se elija a un panista o de la sociedad con liderazgo social; se mantiene un sistema “padronero” que tanto daño le ha hecho a la institución creada por Manuel Gómez Morin y Efraín González Luna en 1939 en las instalaciones del Frontón México.
La frivolidad es palpable se manifiesta a través de excesos. Hasta el momento no ha trascendido, ni ha sido objeto de difusión de los medios de comunicación, pero en el Congreso guanajuatense se habla de acoso sexual. No se respeta a las mujeres a pesar de que es una mujer la que manda en la entidad, por lo que se deben tomar cartas en el asunto.
Es un escándalo que los trabajadores del congreso lo saben y algunas mujeres lo viven. Se han olvidado de la ética marcada por los fundadores al considerar “el respeto a la dignidad de las personas” como un valor moral.
Por otra parte, en el Comité Estatal para nadie es secreto la tendencia del “representante de la diversidad sexual en el Congreso del Estado”. Así como hay respeto a estas tendencias, se debería de admitir y dar oportunidad a los que son normales. Estos también deberían formar parte del Congreso, de instituciones y de subsecretarias que fueran designadas como “dependencias de personas normales” como una Política de su defensa de quienes somos normales.

