El “club de Toby” Albiazul
Las frases pronunciadas o explicaciones de Alejandra Gutiérrez Campos sobre su renuncia a “la derechita azul” revelan la perdida de los principios de la doctrina emanada por los fundadores del blanquiazul; la alcaldesa dijo que el PAN ha sido tomado por un grupo que calificó como “el club de Toby”, quienes no escuchan las demandas sociales.
La contraparte, es decir “el club de Toby”, señala que la alcaldesa pretendía colocar a quien la sucediera en la administración municipal, lo que no es posible dado el regreso a las candidaturas ciudadanas establecido por la dirigencia nacional.
Pero, hay que señalar, Jorge Espadas Galván y Alan Sahir Márquez Becerra, aspirantes a abanderar al PAN en León, pertenecen al “club de Toby”, mostrando que no se trata de buscar el mejor perfil ciudadano, sino una lucha interna entre Ale y la “cofradía arcoíris” por el poder en este municipio.
El club de Toby, no es otro que la “cofradía arcoíris” fundada por Ricardo Torres Origel -q.e.p.d.-, fortalecida por Miguel Márquez Márquez durante su gobierno y el de su sucesor Diego Sinhué Rodríguez Vallejo.
Podemos estar en desacuerdo con Alejandra Gutiérrez Campos por renunciar al partido que la llevó a la Presidencia Municipal de León, pero es su libertad la que le permite declinar a una institución que ha perdido el fin para el que fue creada, para ser una institución al servicio de intereses personales o del “club de Toby”.
Veremos si la dirigencia “arcoíris” al servicio de la diversidad sexual y de genero acata las disposiciones de convocar, pero sobre todo, de nombrar a un ciudadano sin militancia política como candidato a la presidencia municipal de León.
O se envuelven en la bandera partidista designando a un militante distinguido del “club de Toby” como el abanderado a la alcaldía de la ciudad zapatera considerada como una de las más panistas debido a que los ciudadanos son considerados como conservadores.
Además, no somos ingenuos, existen intereses tanto ideológicos “progresistas” que han penetrado la dirigencia nacional y estatal del partido de Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna; de la llamada ideología de género, muestra de ello.
Por otra parte, se debe tomar en cuenta los intereses de quienes han penetrado la dirigencia estatal y la nacional, al grado de llamarse “representantes de la diversidad sexual y de género” en el Congreso del Estado para poder llegar a una curul.

