Morena se pone rosa
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Morena se Pone Rosa

Andrés Manuel López Obrador tardó aproximadamente 30 años para lograr alcanzar la Presidencia de la República. Lo consiguió a través del partido Morena; ahora, solo se requirieron 8 años de ejercicio en el poder para que ese partido esté fracturado y en situación de colapso, producto de lo que ya muchos consideran es una realidad, la mayor corrupción ocurrida en el país, y los vínculos de un gran número de sus dirigentes, con los cárteles de la delincuencia organizada.

Algunos responsabilizan directamente a la actual administración de Claudia Sheinbaum, pero la realidad es que la mayoría de los procesos legales y abundantes acusaciones, tienen su origen en el pasado gobierno de López Obrador; AMLO fue quien sentó las bases y modos de operación de lo que se ha llamado la Cuarta Transformación, aunque hay que aclarar que nos referimos a lo realizado, no a las promesas de campaña.

López Obrador y Sheinbaum representan al modelo más acabado del político mexicano tradicional, dice una cosa y realiza exactamente lo contrario.

Solo hay que recordar la guía ética para la transformación, declarada por López Obrador y asumida por todos los miembros de Morena, de “no mentir, no robar y no traicionar”, que después de todo lo que se les conoce a los gobiernos de la 4T, se ha convertido en motivo de chistes, burlas y una gran frustración para el pueblo de México. Es un sentimiento que verdaderamente abarca a todo el pueblo, los que históricamente se han opuesto a la 4T, pero también ahora a los desilusionados. Es decir, López Obrador y Sheinbaum están logrando unir a los mexicanos.

Una encuesta realizada por Lorena Becerra durante la primera quincena de mayor, y difundida por Latinus, muestra el desastre que está viviendo el gobierno federal y su partido. La aprobación de la presidenta Sheinbaum, en un año, cayó del 80 al 59 por ciento. Es decir, bajó 21 puntos. La desaprobación creció 24 puntos pues pasó de 15 a 39 por ciento.

Otros datos importantes, se refieren, por un lado, a que el programa de apoyo a los adultos mayores, con un 91 por ciento, sigue teniendo el mayor reconocimiento popular, pero en contraparte, reprueba la eficacia del programa del combate a la inseguridad, pues apenas alcanza el 33 por ciento de respaldo; y en la misma condición se encuentra la estrategia para combatir al crimen organizado, que tiene un 36 por ciento de aprobación; es decir, el trabajo de la presidenta, en el rubro más importante y de mayor preocupación, lo reprueba la población.

Morena no está ajena a esta especie de reclamo popular, pues el 42 por ciento de los encuestados considera que ese partido es el que sostiene mayores relaciones con los narcotraficantes, y el 63 por ciento da por cierto que los políticos morenistas han recibido dinero del narco. Es decir, la expresión popular de que Morena es un narcopartido, es creíble para la mayoría de los ciudadanos. Para agudizar el problema, apenas un 26 por ciento considera que es falsa esta afirmación.

Los resultados en Coahuila, en donde el PRI logró llevarse todo el Congreso, confirma los datos y la sensación de que Morena está autodestruyéndose y en un momento de enorme debilidad. Morena está perdiendo fuerza y color, se está poniendo rosa.

Sí, a Morena le llueve sobre mojado. Luego de que se publicara una información en Los Ángeles Times, sobre el revocamiento de las visas de los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal, en la que se da a entender que actúan como testigos protegidos, pues sin visa, han cruzado la frontera en repetidas ocasiones, y pudieran estar proporcionando información a los Estados Unidos, ahora ha trascendido que la visa de Adán Augusto López también fue revocada, lo que muestra que este personaje, considerado por Andrés Manuel López Obrador, como su hermano, tiene un proceso legal activo y se encuentra siendo investigado por el gobierno de los Estados Unidos.

Esta nueva información, vuelve a poner en el debate nacional las relaciones del político tabasqueño con el cártel de La Barredora, la relación con Andrea Chávez y sus financiamientos; y acerca el fuego cada día más a Palenque y a los López que habitan el rancho de “La Chingada”. Todo esto viene a agravar aún más las relaciones con nuestros vecinos del norte, en momentos en los que se inician las negociaciones del tratado comercial entre Estados Unidos, Canadá y México, el T-MEC.

También, no se puede olvidar que el mundial de futbol, hoy miércoles, está a punto de iniciar, en una Ciudad de México, que se encuentra sumida en el caos, con manifestaciones de diferentes tipos, desde los maestros de la CNTE, hasta las madres buscadores de los desaparecidos por la delincuencia. El Estadio de la Ciudad de México, conocido como Estadio Azteca se encuentra resguardado por una doble valla, lo que dificultará enormemente el ingreso de miles de personas, y lleva a pensar que pueden desatarse nuevos problemas.

Un agregado importante a este escenario crítico es la actualización a la guía de viaje, emitida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en el que advierte a sus connacionales que planean viajar a México, sobre los riesgos de terrorismo, crimen y secuestro, que existen en diferentes ciudades y regiones de nuestro país.

No podemos omitir las filtraciones informativas en donde se señala que, debido al involucramiento de tantos políticos de Morena con los delitos del narcotráfico y el huachicol, este partido pudiera llegar a ser declarado como un grupo terrorista por el gobierno norteamericano; por esa razón, es preocupante que, en la mencionada actualización, se utilice por primera el concepto de “terrorismo”, como uno de los principales riesgos en México para los visitantes.

La actualización advierte también: “El gobierno de Estados Unidos tiene una capacidad limitada para ayudar en muchas partes de México. Los empleados del gobierno estadounidense no pueden viajar a ciertas áreas de alto riesgo”.

Es tiempo de abrir los ojos, descubrir que, el supuesto partido invencible, inamovible de Morena que prometió solucionar todo, es un tigre de papel, que mintió como han mentido otros partidos a lo largo de la historia de este país. Es hora de ser más exigentes en nuestro análisis cuando tenemos que escoger a una autoridad, cuando tenemos que votar. Las promesas se las lleva el viento, vengan de Morena, del PRI, del PAN, de MC o de cualquier otro. Lo importante es que el candidato sea un hombre de bien, con una historia personal basada en los principios y probada en el servicio y en el trabajo.

Debemos de abrir los ojos y el entendimiento, porque si Morena y Sheinbaum se mantiene empecinada en proteger a AMLO y camarilla que lo acompañan, es seguro que se nos vendrá encima un tsunami, que afectará a todos los mexicanos, no solo al gobierno. No nos engañemos con los cambios de ritmo de este tsunami, lo que ocurre es que tiene vida propia; por eso, avanza lentamente, se detiene, sube o baja la cresta de la ola, pero al final nos va a arrollar, y tenemos que cuidarnos entre todos, prepararnos para este momento.

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