Otra Ley Inicua: La Eugenesia
La lucha constante para despenalizar el aborto en todos los estados es una batalla que no se acaba, donde parece que ya ganamos y logramos que triunfe la defensa de la vida, que se respete, de nuevo vuelven con su feroz insistencia de instituir el aborto como supremacía. No contentos con haberlo logrado en muchos estados como ley, que hasta antes que la doceava semana de gestación puedan abortar, ahora buscan promoverla durante todo el embarazo, así sea a término 40 semanas, tiempo de nacimiento. Todo esto es fruto en el fondo de mentes criminales. Disfrazadas de derechos.
No es nuevo tampoco en que se realicen pruebas de amniocentesis para ver si el bebé viene en buenas condiciones o tiene alguna malformación genética, tal vez algún síndrome, espalda bífida o cualquier malformación que desagrade a los padres o al médico tratante; esta prueba se realiza entre la semana 15 y 20 de embarazo, no antes para que no sea tan riesgoso y pueda provocar en mayor porcentaje aborto, infecciones o cualquier situación de mayor riesgo. Esta prueba se supone que se hace únicamente cuando hay situaciones de riesgo por edad, genéticas o después de haber hecho otras pruebas y solamente para ver la situación del bebé por nacer, aunque ya se considera de bajo riesgo hacerla, si puede haber aborto, infecciones, pérdida de líquido amniótico, problemas con la sangre si es contraria a la del bebe, como factor RH o si el bebé en un determinado momento pudiera moverse pudiera ser pinchado, por ejemplo. La madre puede tener dolores calambres, pequeños sangrados, en el menor de los casos.
Bueno pero fuera de los riesgos médicos, mi interés es centrarnos en ese bebé que viene con malformaciones o con algún síndrome de Down que es de los más conocidos o cualquier otro, cuando al conocer la realidad o la supuesta realidad, porque en muchas ocasiones no es así; se han dado muchos casos en donde les han advertido que el niño viene con un síndrome y los padres angustiados, aceptan su nacimiento y su sorpresa es que llega perfectamente normal pero que estuvieron con la tentación de abortarle. Y cuantos han abortado a sus hijos pensando que vienen mal, porque no aceptan que no sean normales como los demás, tal vez piensen en su propio sufrimiento, o en qué dirán los demás, pero no en la vida de su hijo.
Hasta ahora ha sido opcional, se hace la prueba los padres decepcionados porque no es un hijo perfecto, con ese miedo a sufrir pero como también un niño con síndrome, el que sea, con un problema genético viene a ser una carga para la sociedad, ya hay países en donde en automático se abortan y esta ley inicua de la Eugenesia, donde se mata al bebé porque no será productivo, no reúne las cualidades sociales hermoso, perfecto, o lo que se les dé la gana, no tendrá derecho a vivir y porque pensando egoístamente sólo quitan tiempo, dinero y no dan satisfacción.
Así que un bebe que tuvo anoxia al nacer muy probablemente tendrá una parálisis cerebral que lo discapacitará, prácticamente de por vida y aunque tenga una mente brillante, su cuerpo no le permitirá expresarse libremente y en este tipo de pensamiento criminal lo mejor es eliminarlo, como a todos los otros que tengan una malformación o enfermedad.
Y tendríamos que analizar en justicia ¿Quién es realmente perfecto? ¿Quién de los ya nacidos sanos y a cualquier edad puede enfermarse de cualquier cosa? Si el amor no es el común denominador en la humanidad y especialmente en las parejas se puede esperar la destrucción de la humanidad.
El amor es capaz de vencer al egoísmo, de cuidar al enfermo con esmero, de educar y ayudar a ser autosuficiente y feliz a ese niño con Síndrome de Down, a ese niño que nació sin brazos y sin piernas pero que tiene una mente brillante y que es capaz de pintar hermosas obras de arte y tantos ejemplos que pudieran darse.
La pregunta final es ¿Quién tiene autoridad para hacer una ley inicua de quien debe vivir y quién no? ¿Quién tiene autoridad sobre Dios para enmendarle la plana y quede impune?

