Bipolaridad Panista
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Bipolaridad Panista

Sin duda que el nuevo PAN, el PAN de Jorge Romero, el PAN de Aldo Iván Márquez Becerra, el PAN de la “cofradía arcoíris”, el PAN woke, oscila en la bipolaridad. El partido albiazul está entre un total abandono a las tradiciones que le dio origen y las tendencias “progres” implementadas por la ONU y el Grupo Sao Paulo. Ha perdido el rumbo y ha dejado de representar a la sociedad conservadora con tradiciones.

Por ello, no resulta extraño que, a unos meses de su relanzamiento, nuevamente se “relanza”. Esto sería como cambiar de pensamiento político un día sí y al otro también; no sabe por qué “mercado político” o sector social servir. Hoy dice ser “progre”, woke, defensor de la diversidad sexual y asumir los principios del socialismo del siglo XXI, pero también se pronuncia por un programa de nación en seguridad, salud, economía, inversión y combate a la corrupción.

Por ello, en la presentación del “plan nacional” presentada a finales de junio se afirma que “no está basada en ideologías, en dogmas o en odios” olvidándose que en el “relanzamiento” fundado en “patria, familia y libertad”.

Recupera programas como el seguro popular, fondos verdes, abolir el impuesto a la gasolina, bajar el IVA al 10%, sin duda que son propuestas “populistas” y demagógicas; programas como el seguro popular, sin duda exitosos en el pasado, pero que no defendieron y permitieron la desaparición de los equilibrios de poder. 

Jorge Romero señala que se proponen “soluciones basadas no en ideologías, no en dogmas, no en odios”, pero el PAN Guanajuato dirigido por Aldo Iván Márquez Becerra, quien para llegar a la legislatura representó a “la diversidad sexual y de género” contradiciendo las bases de la “familia” heterosexual.

En Guanajuato se impulsa la subsecretaria de la diversidad sexual, desde donde se promueven cursos para la jóvenes, se construyen organismos municipales para la atención a la diversidad, se admiten los matrimonios del mismo sexo, en clara contradicción al discurso de Romero.

Pone por ejemplo los gobiernos de Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y Chihuahua, pero no habla de las entidades que gobernaban y dejaron de creer en ellos por la falta de resultados sociales. Pero sobre todo por constituirse en un grupo monolítico que ha concentrado el poder.

Asegura que “gobernaran para todos” pero, centralizado el poder en el partido, se han constituido en quienes determinan quien es o no candidato y, al mismo tiempo, se han convertido en “promotores de empleo” para fortalecer la votación.

En Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, apoyado por Luis Felipe Bravo Mena, acabo con la elección democrática de sus dirigentes y representantes sociales al pronunciarse por “la unidad”. Se acabo con las convenciones.

El mismo gobernador Márquez permitió el fortalecimiento de la “cofradía arcoíris” que hoy determina a los candidatos, en incluso, a quienes se les puede otorgar una plaza de trabajo en el gobierno.

Sin duda que el relanzamiento de hace unos meses, con relación al nuevo relanzamiento del pasado mes de junio, no será únicamente el cambio del logotipo, pero tampoco una reforma estatutaria, una apertura ciudadana, tampoco se contempla las bases para el fortalecimiento de la “patria, familia y libertad”.

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