Estadista por el BIEN COMÚN
Los análisis políticos del País coinciden en señalar el debilitamiento, la fragmentación, el desmoronamiento de la 4T, lo que permite tener esperanza de evitar la consolidación de la autocracia en 2027 y, con la reforma al sistema electoral, que se coloque el último “clavo a la democracia”.
La oposición de los partidos políticos, de los gobernadores contrarios a Morena, revelan sometimiento, resignación, derrota, ante el poder del movimiento morenista; sin embargo, se advierte fragmentación interna.
Para algunos politólogos la consolidación de la 4T se lograría con la reforma electoral, lo que les permitiría manipular el voto popular e impedir el desarrollo de una autentica democracia, dado que se apoderarán de la última institución independente.
Con el poder legislativo y judicial, el poder ejecutivo en manos de la 4T México será un sistema autocrático o, si se quiere, se consolidaría en nuestra País lo que se ha dado en llamar “el socialismo del Siglo XXI”, propuesto por el Grupo Sao Paulo promovido por Fidel Castro y Lula Da Silva, continuado a través del llamado Grupo Puebla.
Bajo este escenario, en donde los partidos de oposición, los gobernadores contrarios a Morena, estén sometidos, lo único que faltaría es el aletargamiento de la sociedad, para que México sea la siguiente Venezuela que mantenga al régimen castrista de Cuba, no por “humanismo” como aseguró Claudia Sheinbaum, pues no se trata de ayudar a los cubanos sino mantener un régimen obsoleto, corrupto y dictatorial.
Por temor, los partidos de oposición, como el Partido Acción Nacional no responden a una sociedad que demanda libertad y democracia; la dirigencia nacional, ni la estatal, ni el gobierno de Guanajuato, muestras signos de liderazgo o de lucha en contra de un sistema autocrático en consolidación.
Jorge Romero Herrera se percibe sometido a la 4T y apoyando la consolidación de un sistema obradorista; en Guanajuato la tendencia es rumbo a un sistema socialista proyectado por el Grupo Sao Paulo y la ONU y, el gobierno estatal, se somete a Claudia Sheinbaum, lo que ha permitido confirmar el rumor de “la entregará de Guanajuato a Morena”.
La esperanza de los guanajuatenses conservadores está en el despertar de la sociedad, como se reveló en la manifestación del 15 de noviembre de la Generación Z y el “movimiento del sombrero”, surgido a raíz del asesinato del acalde de Uruapan, Carlos Manzo.
Debemos insistir que el camino de Guanajuato está en apoyar a toda la sociedad, no únicamente a la “comunidad victimizada” LGBT o una dirigencia panista conformada por miembros de la diversidad sexual, cristalizada a través de la “cofradía arcoíris” constituida por Ricardo Torres Origel -q.e.p.d.- y consolidada por Miguel Márquez Márquez, Juan Carlos Alcántara Montoya y Aldo Iván Márquez Becerra.
Hay que decirlo, los estadistas no se construyen en las redes sociales como influencer -eso es efímero-, sino con proyectos que trasciendan a instituciones, fortalezcan la democracia y la libertad. Ahí está el gobernante que toma decisiones por el bien de la sociedad y no en beneficio de grupos “victimizados” redimidos con poder o cargos públicos o de instituciones, por moda o entrar en el falso progresismo.

