Maestros Demandan Sistemas de Seguridad
En relación al asesinato de las maestras en Michoacán la Alianza de Maestros AC destaca que la noticia de estos hechos “nos entristece, nos indigna, nos invita a ser solidarios con las familias y seres queridos de las maestras fallecidas y al mismo tiempo, solicitar la aplicación de la justicia a las autoridades respectivas y que se realice un proceso de reconversión social en el alumno que privó de la vida a las maestras; esto último es una exigencia social y de la comunidad educativa.
Ante estos hechos, es necesario hacer público el siguiente planteamiento:
Primero: Nuestro mayor reconocimiento a estas valientes maestras que ante un momento tan difícil y que podría haber generado una tragedia mayor, dieron su vida por salvaguardar la de tantos adolescentes que pudieron ser lastimados. Para ellas nuestra admiración y reconocimiento por siempre.
Segundo: Lo acontecido nos invita a pedir a las autoridades educativas, que se generen nuevos lineamientos para el cuidado y protección de los maestros y directivos que se ven asediados por condiciones de violencia de manera constante, sin tener los apoyos pedagógicos, jurídicos y de derechos humanos que les otorguen una mayor protección. Es por ello, que necesitamos generar entre autoridades educativas, maestros y directivos, la reorientación de estas políticas que permitan al maestro retomar la autoridad en el aula, para el cuidado de los menores y acorde a su dignidad.
Tercero: Son muchos los maestros que, viviendo condiciones adversas en el aula, no renuncian a su vocación docente, por el contrario, su compromiso es tan grande que continúan, no importando las adversidades de todo tipo que enfrentan. Son ellos unos verdaderos servidores de la patria, a cada uno de ellos nuestra admiración y agradecimiento por siempre.
Cuarto: En este hecho tan lamentable que conocimos, un alumno llega a la escuela con un arma de alto calibre y la utiliza para terminar con la vida de las maestras.
¿Cómo es posible que un arma haya llegado a las manos de un estudiante?, ¿Cómo le hizo para obtenerla? ¿Quiénes colaboraron para que llegara a las manos de ese joven? ¿Qué pasa en este momento por la cabeza de sus padres al conocer que su hijo era el autor de este doble homicidio?
Estas y otras preguntas se resumen en dos: ¿Qué estamos dejando de hacer en la educación y formación desde la familia? ¿Qué nos está faltando en la escuela, para fortalecer la labor educativa de la familia?
Existe un grito silencioso de los padres de familia que piden ayuda para educar a sus hijos y docentes que necesitan el respaldo familiar.
Quinto: Hoy más que nunca, necesitamos desde las aulas y desde las familias, impulsar una educación humanista con sentido trascendente, en donde trabajemos por inculcar aquellos valores y conocimientos que hacen de un hombre y mujer seres de bien, responsables de sus actos y que promueven ese sentido trascendente entre los suyos y su entorno.
Necesitamos una educación que impulse las habilidades y capacidades que los ubiquen en la búsqueda de la verdad, la justicia, la fraternidad y el desarrollo social para el bien común.
Sexto: Hoy más que nunca necesitamos un pacto educativo global que poniendo a la persona al centro de la educación, construya caminos de esperanza en cada comunidad educativa, siendo los maestros los impulsores de una revolución humanista con sentido trascendente, en donde la educación sea uno de los ejes transformadores de nuestro país y referente de esperanza para todos. Educar es un acto de esperanza.
Séptimo: Asimismo, convocamos a las autoridades educativas, de seguridad, a los maestros, padres de familia, alumnos, directivos administrativos, investigadores, al policía de barrio, de proximidad, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a impulsar un pacto nacional por la paz. Existen ya diversas iniciativas que están en marcha y otras más que se están generando desde el barrio, la escuela, la sociedad civil, las autoridades, las iglesias, los diversos espacios comunitarios.
Es urgente un llamado a la unidad por la paz, en donde todos seamos constructores de ella. Reiteramos nuestro agradecimiento y reconocimiento a todos los maestros que con su labor hacen de la educación un acto de amor y de esperanza.
La paz es posible, México nos necesita.

