Marketing Político Albiazul
Sin duda que en la década de los noventas, pero sobre todo en el 2000, Acción Nacional logró su mayor poder teniendo como dirigentes a Alfredo Ling Altamirano, Juan Manuel Oliva Ramírez y Gerardo de los Cobos Silva; los gobiernos de Carlos Medina Plascencia, Vicente Fox Quesada, Ramón Martín Huerta, Juan Carlos Romero Hicks y Juan Manuel Oliva fortalecieron los principios y valores democráticos del panismo.
Los dirigentes Fernando Torres Gracia, Gerardo Trujillo Flores, Humberto Andrade Quezada, Román Cifuentes Negrete, Eduardo López Mares y Aldo Iván Márquez Becerra, perfeccionaron las “candidaturas de Unidad”, sobre todo en el gobierno de Miguel Márquez Márquez, reduciendo a los panistas a una masa para las campañas.
En este mismo sentido, la designación de los nueve “defensores de la Patria, la Familia y la Libertad”, en igual número de municipios, son decisiones de los grupos en el poder, dejando fuera a la militancia, lo que marca la perdida de la democracia que fortalecía el andamiaje político del blanquiazul.
Sin duda que con menores escándalos que Morena por las “encuestas cuchareadas” para designar a los “Coordinadores de la Defensa de la Transformación”; el PAN en Guanajuato enfrentará el disgusto de algunos que consideraban merecer ser candidatos, perdón, defensores para encabezar las candidaturas en sus municipios.
Lo relevante se da en la ciudad de Irapuato con Eduardo López Mares al perder la “elección democrática cuchareada”; decisión que hoy toma, no “el Charly”, sino Fernando Macías Chávez, nombrado como coordinador general de la comisión técnica.
En Guanajuato Capital, el conflicto tiene sus propios caminos, sobre todo porque hay muestras claras que no le interesa a la dirigencia esta plaza, le importa mantener el poder en León, Irapuato y recuperar Salamanca y Celaya, lo que se antoja imposible.
Una cosa es cierta, Juan Carlos Romero Hicks no requiere de la dirigencia para mantener azul la capital del estado, tampoco los oficios de marketing que pueda ofrecer el coordinador general de la comisión técnico.
El mensaje del exrector y exgobernador a la familia Smith, con dedicatoria a Navarro, es clara, sin importar que tenga ocho años en el poder de la ciudad capital; Romero Hicks señaló: “tengo más años conociendo a la familia Smith”; sin duda que amparado en el respeto a los principios y valores del PAN.
Lo cierto es que el PAN de los años noventa y principios de siglo, se ha contaminado con decisiones de poder de un grupo reducido, dejando de ser un partido en donde los cuadros tomaban decisión mediante convención eligiendo a sus representantes en los 46 municipios, en los 22 curules y sus plurinominales del Congreso del Estado, la Cámara de diputados Federal y el Senado.
Pero los demonios internos en el blanquiazul no provienen de fuera, sino en su interior, en la disputa por el poder entre “el Charly” y la cofradía arcoíris, estructura que tuvo su auge en el gobierno de Miguel Márquez Márquez y Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, con una corriente “progre” o woke, la que esta menguando en Latinoamérica, mientras que Fernando Macías Chávez es pragmático.
Pero fuera de estas diferencias, el blanquiazul en Guanajuato se esta jugando políticamente su permanencia como primera fuerza política en la entidad, luego de perder sus principios democráticos para elegir a sus candidatos y pasar de la “designación por unidad” al engaño electoral de las bases con un 15% de su valor, el 85 en manos de un técnico de marketing político.

