San Joselito, el Niño Mártir Cristero
Con motivo de que en este 2026 conmemoramos que se cumple un siglo de la heroica resistencia de los católicos mexicanos en defensa de sus derechos religiosos (Cristiada) aprovechamos para tocar el tema de San Joselito el niño mártir que dio su vida en defensa de sus ideales religiosos.
Hace ya bastantes años que la película “Cristiada” obtuvo un éxito rotundo a nivel internacional por ser la primera que, ante los ojos del mundo entero, denunció la despiadada persecución que Plutarco Elías Calles, “El Nerón Mexicano” desató en contra del pueblo católico.
Escenas dramáticas y emotivas se presentan en una película que, a nuestro juicio, forma ya parte del cine clásico religioso.
¡Pues bien, uno de los personajes que con mayor fuerza cautivó a los espectadores fue el famoso Niño Mártir de Sahuayo quien al grito de “Nunca había sido tan fácil ganarse el Cielo!” se incorporó a las filas del Ejército Cristero para luchar en favor de la libertad religiosa que Calles le había arrebatado a los mexicanos.
No solamente profunda simpatía sino emoción hasta las lágrimas provocó la actuación de este niño fuera de lo común quien por tener una fe a prueba de las mayores adversidades fue capaz de transformarse no sólo en héroe sino en un mártir del Cristianismo de los tiempos modernos.
En la película lo vimos portar con gallardía el estandarte cristero, desafiar a quienes le ofrecían el perdón a cambio de su apostasía, sufrir terribles tormentos y caminar descalzo y con los pies ensangrentados por un camino empedrado.
Un héroe fuera de lo común en una época en la cual la apostasía burguesa dominaba a la mayoría de la juventud.
José Sánchez del Río, que tal era el nombre del personaje más popular de “Cristiada” le demostró al mundo entero como en aquellos tiempos aún se daban héroes que sabían ser santos.
José Sánchez del Río fue bárbaramente sacrificado el 10 de febrero de 1927 y como es ley que la Verdad y la Justicia acaben imponiéndose, con el tiempo se reconoció su martirio especialmente cuando el Papa Francisco lo canonizó en octubre de 2016.
Quien había sido el personaje más simpático de “Cristiada” acabó siendo el santo más popular de aquellos años tan difíciles de una persecución tan macabra que intentaron ocultar quienes sucedieron a Calles en el poder.
No lo consiguieron. Ocurrió lo mismo que le ocurre a un diamante cubierto con una capa de lodo; basta que se rasque un poco para que lo que parecía ser una piedra brille en todo su esplendor.
San José Sánchez del Río, popularmente conocido como San Joselito, es hoy en día venerado en todo México en donde son muchos los templos que conservan una reliquia suya.
Incluso en la catedral de Notre Dame de París, concretamente en la capilla dedicada la Virgen de Guadalupe se venera la memoria de quien es todo un ejemplo para la juventud.
Por todo ello resulta sumamente oportuno recomendar la obra de don José Gómez Villaseñor, titulada “Nos veremos allá en el Cielo” libro en el cual narra con todo detalle la vida, andanzas y martirio de San Joselito.
José Gómez Villaseñor, oriundo de Sahuayo (Michoacán) patria chica de San Joselito, es autor de una obra que no debe perderse quien desee conocer a fondo lo que ocurrió en aquellos años terribles.
Concluimos con unas frases con las que José Gómez Villaseñor pinta de cuerpo entero al Niño Mártir de Sahuayo:
“Joselito tenía una profunda devoción católica. Con el ejemplo de su hermano Miguel como combatiente y también con la visión que había tenido ante la tumba de Anacleto González Flores sobre el valor del sacrificio, se cristalizó en su alma y su mente el deseo de sumarse a la lucha, sin importar que fuese solo un adolescente de trece años” (Nos veremos allá en el Cielo. Página 48)

