Derrotas: Negocio de la Oposición
En lo nacional y en Guanajuato, los dirigentes de oposición “hicieron de sus derrotas su mejor negocio”, afirman analistas de Código Magenta y consideran que “no se pueden ganar elecciones sin estructuras”; ejemplo de ello es la pasada elección en Coahuila en la que los priistas arrasaron gracias a dos factores: ofrecer seguridad y una organización ganadora.
Por lo que respecta a la oposición panista, la soberbia, “el orgullo gay”, la arrogancia de la dirigencia nacional y de Guanajuato anulan cualquier posibilidad de preservar un partido ganador; Jorge Romero -quien pretende reelegirse- proyecta altivez y carece de liderazgo y Aldo Iván Márquez Becerra, quien arrebató a la “estirpe panista” el poder, no ha podido mantener la estructura exitosa en el estado, de ahí la perdida de escaños en el Congreso del Estado y alcandías.
En Guanajuato eliminaron a los operadores y creadores de las estructuras, quienes centraron sus éxitos en la formación de panistas con principios y valores, e incluyeron a ciudadanos para las candidaturas en los 46 municipios y al Congreso estatal.
Alfredo Ling Altamirano, de quien de paso sea dicho ha vivido de la estructura panista por él creada; controló las estructuras de los 46 comités municipales, al estilo de redes organizadas para enfrentar las elecciones, sin dejar de lado la participación de los ciudadanos, de sus liderazgos sociales.
Juan Manuel Oliva Ramírez, a quien se le debe el triunfo de Vicente Foz Quesada a la Gubernatura en 1995 y a la presidencia de la República en el 2000, renunció al PAN presionado por la dirigencia encabezada por Aldo Iván Márquez Becerra quien se fortalece a través de la “cofradía arcoíris” creada por Ricardo Torres Origel -q.e.p.d.- y fortalecida por Miguel Márquez, se erige como el dirigente del “club de toby”.
Con 13 años de militancia en el PAN -05/09/2012 a la fecha-, Aldo Iván Márquez Becerra es designado por “el gran maestro” de las “cofradía arcoíris” como dirigente estatal. Sin formación en principios y valores, pero con una gran carga de “desviaciones” psicológicas; la dirigencia se mueve a través de los intereses marcados por el grupo Sao Paulo y la ONU.
El desgaste, la realidad del partido de la “derechita gay”, se observa o revela, en la participación de “militantes” panistas en las reuniones semanales del comité directivo municipal de León -con más de 2000 militantes en el papel-, no llegan a 20 participantes, incluidos los “dirigentes”, esto muestra que el blanquiazul se encuentra bajo tierra, nulificado electoralmente; si no tiene militantes, menos tiene simpatizantes. Cualquiera puede entrar a las publicaciones de Facebook sobre las “reuniones” panistas y contar los participantes, revelando su falta de competitividad.
Sin embargo, esta falta de capacidad de convocatoria no preocupa a los “dirigentes”, si así se puede llamar, Jorge Romero o Aldo Iván Márquez Becerra; para ellos lo importante es “embolsarse” las prerrogativas; en el caso de Guanajuato representa más de 79 millones de pesos, con la que viven como verdaderos burgueses de la política.
En lo nacional recibe el PAN $1,349,147,766.00 pesos; de ahí la afirmación de una oposición que han hecho de “las derrotas un negocio”; nos preguntamos ¿por qué no se eliminan las prerrogativas establecidas por el sistema para controlarlos?
Sin duda que legislar por más dinero para sus bolsillos son sus prioridades y no el bienestar de la sociedad, de los guanajuatenses.

