Gobierno de Nicaragua Colapsa la Democracia y los Derechos Humanos
Después de que el presidente Daniel Ortega prometió poner fin a las elecciones y ante la creciente preocupación de la Iglesia Católica, la ONU convocó a los cancilleres del hemisferio a una reunión de emergencia sobre la democracia en Nicaragua.
La representación oficial de Estados Unidos ante la OEA presentó la “Convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para considerar la situación en Nicaragua”.
La Misión Permanente de Estados Unidos pidió que la reunión se celebre antes del 1 de septiembre, fecha en la que el régimen de Ortega tiene previsto codificar sus más recientes reformas políticas.
La medida recurriría a uno de los instrumentos diplomáticos de más alto nivel de la OEA y señalaría que los Estados miembros consideran que la ruptura política de Nicaragua constituye una preocupación regional con implicaciones directas para los derechos humanos.
El anuncio de Ortega de cambios constitucionales destinados a impedir que figuras de la oposición lleguen al poder, llevó a Estados Unidos y Paraguay a solicitar la reunión extraordinaria.
La comisionada Rosa María Payá, relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, expresó durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA su preocupación por los continuos abusos contra los derechos humanos de los nicaragüenses, entre ellos las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas.
Señaló que cerca de 838.363 nicaragüenses han huido del país desde 2018 y que muchos enfrentan represión transnacional. Durante la sesión, representantes de varios Estados miembros afirmaron que la migración forzada de los nicaragüenses constituye una crisis migratoria y una amenaza para la seguridad nacional.
Payá, católica de ascendencia cubana, destacó la persecución contra la Iglesia Católica en Nicaragua y se refirió a la desaparición de Mons. Juan Abelardo Mata Guevara, Obispo Emérito de Estelí. Mons. Mata fue detenido por la Policía en dos ocasiones a finales de junio, después de rezar por la Iglesia perseguida en Nicaragua durante una Misa que celebró el domingo 28 de junio.
“Estamos muy preocupados por la persecución contra la Iglesia Católica en Nicaragua y por la persecución de la fe en general, así como de su práctica y ejercicio”, declaró Payá, quien agregó “Hemos expresado públicamente nuestra preocupación y alarma por la desaparición de Mons. Abelardo Mata Guevara”.
En octubre de 2023, el Consejo Permanente “Rechazó las medidas represivas del Gobierno de Nicaragua contra instituciones educativas y la Iglesia Católica en Nicaragua”.
Reiteró que “cuando hablamos del régimen nicaragüense, vemos realmente una conducta sistemática y continúa encaminada a violar la libertad religiosa, desde la situación que vivió Mons. Rolando Álvarez hace años —ahora está obligado a vivir en el exilio— hasta la situación de Mons. Mata y la de muchos otros sacerdotes y miembros de las comunidades católicas que tienen miedo de practicar su fe”.
Payá dijo que la suspensión de las elecciones por parte del régimen de Ortega ha provocado un “colapso de la democracia”, que, según señaló, “crea un ambiente de miedo que afecta a las personas de fe”.
“Yo misma soy católica y también provengo de una sociedad que ha sufrido la violación de los derechos humanos”, afirmó. “Por eso comprendo profundamente lo que significa tener miedo de expresar lo que uno piensa y tener miedo de practicar y manifestar la propia fe, que es un ejercicio humano muy fundamental”.
De origen cubana e hija del fundador del Movimiento Cristiano Liberación, Payá señala su solidaridad que “con el pueblo nicaragüense” y la de la comisión de la ONU.

