Sheinbaum ya Tomó su Decisión
El pasado 31 de mayo, la presidenta Sheinbaum llevó a cabo su informe de gobierno, dentro del cual dio a conocer al mundo, pero de manera particular al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que decidió defender abiertamente los intereses del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, de sus hijos, y del grupo de políticos morenistas, acusados de estar vinculados al narcotráfico y al robo de combustibles, dejando de lado los problemas y necesidades del pueblo de México.
Después de meses de indecisiones, de dobles juegos, la presidenta decidió de una vez por todas, jugarse el resto y ubicarse del lado de la historia que considera va más de acuerdo a su visión.
La presidenta no se anduvo con medias tintas y prácticamente le declaró la guerra al presidente Trump, al preguntar “¿…quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?”, entonces, ella misma aclaró “no son preguntas retóricas. ¡México no es piñata de nadie!”.
Lo que nadie le ha explicado, es que, con esa actitud, ella ha convertido a México precisamente en una piñata, que puede llegar a ser destrozada a fuerza de los golpes que le propinen nuestros vecinos.
La presidenta también ha decidido convertir a nuestro país en un escudo con el que intentará proteger a AMLO y a su camarilla; no ha valorado las consecuencias que esto puede tener.
En el acto de campaña, y de ninguna manera, informe de gobierno, porque la invitación fue para la militancia o simpatizantes de la 4T, dejando al margen a cualquier autoridad que no se vistiera con el color rojo oscuro, la presidenta Sheinbaum se envolvió el discurso de la soberanía que tanto le gusta, acusando a Estados Unidos de injerencista y dejando entrever su verdadera preocupación.
“…Porque primero, hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector en México. Eso no lo podemos permitir.”
La verdadera preocupación de la presidenta es que el gobierno de Estados Unidos no se va a conformar con extraditar a unos cuantos, a los “chivos expiatorios”, sino que después de los primeros seguirán otros y otros y otros, hasta llegar a los que no están dispuestos a entregar. Está muy claro, prefiere bloquear desde ahora las intenciones de los norteamericanos, porque si acepta entregar al primero, los demás caerán como fichas de dominó, y eso no lo puede permitir.
Por otra parte, la presidenta presenta como prueba de la honestidad del gobierno, no haber comprado vehículos lujosos, no haber incrementado los salarios de los niveles más altos; caminar con el pueblo y escucharlo; hacer que los recursos regresan al pueblo a través de los programas sociales.
Hay que aclarar que, las personas corruptas, los llamados narcopolíticos, no requieren de esos beneficios legítimos, como un ajuste salarial, porque esas medidas están hechas para los trabajadores y funcionarios honestos. Los deshonestos se llenan los bolsillos con millones de dólares mediante el robo de petróleo a PEMEX, los fraudes al fisco, los pagos por las facilidades que les otorgan a los cárteles de la delincuencia, o mediante las redes de corrupción que hacen a un lado a los buenos empresarios y permiten la participación de pseudo empresarios, amigos de los hijos del ex presidente o amigos de Adán Augusto.
LA CNTE, UN DISTRACTOR
Otra afirmación de la presidenta es la de que ahora no se usa la fuerza del Estado para reprimir, para coartar la libertad de las personas, pero unas cuantas horas después de su evento, una manifestación de la CNTE fue agredida con gases lacrimógenos y balas de goma, dejando a varias personas heridas, incluso, una de ellas perdió un ojo.
Pero como decía su maestro y mentor, AMLO, “le vino como anillo al dedo”, porque ahora la CNTE, que siempre ha estado al servicio de los gobiernos, no de los maestros, endurecerá su posición y le dará la gran oportunidad al gobierno de la 4T de montar un teatro para tratar de distraer a los mexicanos.
Pensándolo bien, quizás todo estuvo planeado desde el principio.
PRESIDENTA CON MALA SUERTE
¿Durazo y Villarreal, ya colaboran con Estados Unidos?
Pero otro de los problemas, es que, al parecer, la suerte no acompaña a la presidenta en estos días; el miércoles pasado surgió una información que volvió hacer que las miradas se enfoquen nuevamente en los narcopolíticos y en la corrupción de Morena. Los Ángeles Times publicó un reportaje en el que asegura que los gobernadores de Sonora y de Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal les fueron revocadas sus visas y se encuentran bajo investigación por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
En la información, escrita por los periodistas Steve Fisher y Kate Linthicum, se establece que ambos políticos de Morena han podido entrar y salir de Estados Unidos, gracias a que gozan de un permiso que normalmente se otorga a testigos colaboradores.
“El programa es conocido como Significant Public Benefit, y permite a no ciudadanos testificar ante un gran jurado para mitigar las consecuencias de cargos actuales o pendientes contra ellos u otros”. Los gobernadores desmintieron la información, pero el periodista en diferentes entrevistas, ha confirmado los datos publicados en su información. Hay que recordar que Steve Fisher fue el primer periodista que informó y confirmó que la visa de Rocha Moya había sido revocada.
La gran mayoría de los medios mexicanos han retomado la información, refiriéndose fundamentalmente a la revocación de las visas de los gobernadores y a que se encuentran bajo investigación, pero en nuestra opinión, lo verdaderamente importante es el hecho de que los dos políticos cuentan con el permiso Significant Public Benefit, que es un permiso especial que entregan las autoridades a ciertas personas, en razón de los beneficios que obtiene el país, por la cooperación y la información que proporcionan.
Para lidiar con este nuevo problema, todo apunta a que la 4T y Morena recurrirán a su vieja estrategia de negar todo y destacar que no han presentado ningún tipo de prueba que demuestre que la información es verdadera.
En el evento del 31 de mayo, la doctora Sheinbaum se “curó en salud” al denunciar que hay “una ofensiva mediática y de campañas millonarias en redes sociales” en contra de su gobierno.
Explicó que “… las formas de desestabilización promovidas por las derechas internacionales han cambiado un poco, pero no de propósito…hoy pueden expresarse a través de campañas digitales, operaciones de desinformación, que buscan erosionar gobiernos o movimientos”.
El problema para Morena y sus gobiernos, no es la enorme corrupción que han documentado diversos medios de comunicación, los que han aportado un sinnúmero de pruebas, testimonios y datos duros; el problema no son los procesos legales que han iniciado autoridades de Estados Unidos en contra de políticos acusados de mantener relaciones con bandas de la delincuencia organizada. Ahora resulta que el problema es la campaña de desestabilización de la derecha mexicana en contra del gobierno de la 4T.
El gobierno, el país, Morena, la narrativa gubernamental y la popularidad de la presidenta se están yendo a pique, y los políticos morenistas piensan que un acto de campaña, declararle la guerra a Trump, y enfrentar de manera mediática las crisis, son la mejor solución.

