Sociedad Líquida
Estamos viviendo en una sociedad que muchos estudiosos han calificado como “líquida”, es decir, cambiante, con falta de cimientos y solidez. El psiquiatra Enrique Rojas escribió el libro “El hombre light”, en el que de manera sencilla analiza como la sociedad contemporánea ha caído en una actitud superficial, alejada de los valores morales; el sociólogo Zigmunt Bauman, por su parte, define al hombre de nuestra época como volátil y cambiante, que ha permitido y promovido la disolución de las estructuras sociales, con el pretexto de la necesidad de adaptarse a nuevas condiciones.
El vivir en la realidad y veracidad ha sido el fundamento de toda sociedad para vivir en salud física y mental este le permite desarrollarse de manera colaborativa y solidaria, lo contrario le lleva a la autodestrucción, al sustituirse la estabilidad y apoyo humanitario por lo inmediato y la fluidez de una “modernidad líquida”.
Todo esto puede parecer una simple moda algo que va a pasar, pero desgraciadamente ha ido en aumento y tiene consecuencias muy claras, el ser humano se ha vuelto consumista de forma alarmante, el estar en la pantalla de manera constante le genera «necesidades”.
La inmediatez lo hace voluble cambiante egoísta y sin comunicación afectiva y efectiva real, por eso también es inconstante en el trabajo, los jóvenes ahora además de ser poco eficientes, no quieren estar en un trabajo por mucho tiempo, no saben lo que es la perseverancia y el esfuerzo. Son enemigos de los obstáculos, porque nunca se les limitó. No son del deber.
Los chicos no quieren estudiar, ni ir a la escuela, la deserción escolar ha ido en aumento y eso sin tomar en cuenta el bajo nivel de la currícula escolar.
Se ha comprobado también que el uso constante de las pantallas tanto de celulares como de tabletas o la computadora, es causa de adicción en los chicos y en los adultos, esto ha llevado a otras dependencias como la pornografía, la ludopatía, entre otras y horas en el scrolling, que ha causado una disminución del coeficiente intelectual (7%), porque el desarrollo del cerebro del ser humano llega a su madurez hasta los 21, 22 años en promedio.
Cuando un jovencito ha permanecido tanto tiempo al frente de una pantalla y ha dejado de leer, su vocabulario ha disminuido y su capacidad para expresarse o no lo ha desarrollado, no saben expresar qué sienten, su afectividad también se ve afectada. Su lóbulo frontal no ha logrado desarrollarse, su actuar es en base a emociones y sensaciones. Por eso no hay un criterio propio, no hay un pensamiento bien desarrollado, se rigen por la moda y necesidad de aceptación. La capacidad de análisis se ve muy limitada, eso los hace sumamente manejables e incapaces de decir no, a lo que les daña. Viven solo de las emociones y de la inmediatez. De esto habla también Brain Rot.
En la familia no hay comunicación, cada uno con su pantalla, no hay tiempo para el diálogo y los problemas de los demás.
En cuanto a las relaciones de pareja, no es mucho mejor.
También podemos hablar del amor líquido: miedo al compromiso, consumismo afectivo, deseo contra amor, deseo impulsivo, gratificación instantánea, impulsividad. Mientras que el amor requiere tiempo, esfuerzo y sacrificio, elementos que chocan con la inmediatez de la vida moderna.
Inseguridad al ser vínculos tan momentáneos, tan sin nombre, ya no saben qué son: si novios, amigos, o simplemente conocidos y como la sensualidad está tan a flor de piel, entonces generan ansiedad constante, existe el miedo a ser desechado, lo que impide crear raíces. Emociones y relaciones sólidas, priorizan la autonomía personal porque no tienen estabilidad emocional. Y viven de las sensaciones. Y esto destruye el futuro de la persona y de la familia creando un gran vacío.
La sociedad líquida lleva a muchos suicidios porque no hay solidez en nada. No hay conciencia de la dignidad de la persona, esto fácilmente lleva al aborto y equiparan al ser humano con un perro, como si fueran del mismo valor.
Cuando tú tienes algo sólido y lo tienes en las manos si abres los dedos ahí se queda, pero cuando es líquido se desparrama así la sociedad se está escurriendo.
En conclusión, para formar una sociedad sólida necesitamos primero fomentar en nosotros la solidez volver a las lecturas, formar familias con valores, niños sin pantallas, amistades basadas en el respeto y el aprecio humano y no en el uso de la persona, que fomenten luego mediante el conocimiento real compromiso estable y formación de familias. En lo posible hay que huir de la inmediatez y del consumismo y fomentar el pensamiento el análisis que los chicos vuelvan a escribir con la mano, que aprendan a sumar y a restar a utilizar un diccionario todo esto es solidez no es retroceso, pensar con criterio es solidez.

