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Acueducto Presa Solís-León Beneficiará al 50% de los Guanajuatenses

No hay duda, el crecimiento de Guanajuato está en mayores inversiones y la llegada de nuevas empresas, pero este crecimiento, estas inversiones, tendrán estabilidad si hay seguridad en el suministro de agua y un sistema energético eficiente.

Juan Carlos Romero Hicks y Juan Manuel Oliva Ramírez dotaron al estado de vialidades para conectar a la industria instalada en Guanajuato con el resto del País, dándole un valor agregado; sin embargo, la falta de agua ha sido un freno al desarrollo industrial y comercial, por lo que se consideró la construcción de la Presa El Zapotillo para cubrir la demanda de agua.

Con la intención de cubrir la demanda de agua de los leoneses, el expresidente Vicente Fox Quesada arrancó con la construcción de la Presa El Zapotillo, en el estado de Jalisco, aprovechando los escurrimientos de la Sierra de Lobos, pero no lo concretó, ni tampoco fue posible en el gobierno de Felipe Calderón.

Andrés Manuel López Obrador, resentido por el rechazo electoral de los guanajuatenses, aborto el proyecto y suscribió la obra únicamente para el estado de Jalisco, lo que genero una mayor crisis hídrica en Guanajuato.

Agotado el proyecto El Zapotillo, el gobierno de Libia Dennise García Muños Ledo presentó la alternativa hídrica para cubrir las necesidades de tres millones de guanajuatenses desde la Presa Solís, construida entre 1939 y 1949 como una presa de almacenamiento destinada a la agrícola del bajío que comprende el distrito de riego 011, sin afectar la producción de alimentos.

Sin embargo, la propuesta es frenada por intereses políticos, con el amparo de atender los intereses medioambientales y la producción agrícola, en contraparte al interés de un 50 por ciento de la población que sería beneficiada.

El proyecto del acueducto Presa Solís-León contempla dotar de agua potable a los municipios de Acámbaro, Salvatierra, Tarimoro, Celaya, Cortázar, Villagrán, Salamanca, Irapuato, Silao y León; es decir más de 3.5 millones de guanajuatenses, sin descuidar la necesidad que tienen los agricultores del distrito 011.

Luego de que la Federación acordó con el gobierno estatal la construcción del acueducto Presa Solís-León surgieron voces tendientes a frenar el proyecto e inclusos a considerar efectos negativos como las consecuencias en la agricultura y los efectos medio ambientales.

La gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, a manifestado que el Acueducto Solís-León asegurará el abasto de agua potable para la entidad durante los próximos 50 años. Este proyecto forma parte del Plan Nacional Hídrico 2024–2030 y busca responder a una de las principales preocupaciones de la región: la disponibilidad de agua para consumo humano, industria y comercio.

El acueducto contará con una capacidad de 119.91 millones de metros cúbicos de agua por año, equivalente a 3,802 metros cúbicos por segundo, lo que permitirá abastecer a 3.5 millones de habitantes. De ellos, 1.8 millones viven en León, el municipio más beneficiado.

Extensión y características de la obra

El Acueducto Solís-León tendrá una longitud de 201 kilómetros, partiendo de la presa Solís y atravesando 10 municipios: Celaya, Villagrán, Cortázar, Salamanca, Salvatierra, Acámbaro, Tarimoro, Silao, Irapuato y León.

Sin duda que el cabildeo del gobierno del Estado entre los diversos sectores, municipales, agricultores, organizaciones civiles, será necesaria para concretar el proyecto tan necesario para la entidad, su desarrollo industrial, comercial y de asistencia humana.

En los próximos meses se tendrá que realizar una labor para convencer a la oposición al proyecto y darle a conocer sus beneficios. Guanajuato no tendrá otra oportunidad para atender la crisis hídrica del Estado, pero se tendrá que convocar a toda la sociedad a un gran debate estatal, considerando que con esta obra se beneficiará más del 50 por ciento de los guanajuatenses.

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