Apostar por los Chavos, ¿POR QUÉ NO?
Para la mayoría de los adultos de nuestro tiempo, tratar de entender a las generaciones de millenials, centennials, generación “X”, “Z” o “Alfa” resulta eventualmente, tan complicado como descifrar la letra de una canción que habla de “Tiki, tiki, tiki, tiki, tiki, tiki, tiki” …cuyo sentido, los historiadores, filósofos y académicos, todavía no se ponen de acuerdo.
Nada de qué asustarnos, porque los padres y madres de aquellos que califican como de la generación Baby Boomers, se encontraron con los mismos problemas provocados por los rebeldes y hippies representados por Woodstock, Alberto Vázquez, Los Animales de Erick Burdon o Enrique Batiz y los Locos del Ritmo, James Dean o Marlon Brando.
Normalmente, los adultos cometemos el error de hablar con los jóvenes de “lo nuestro”, de nuestros problemas, complicaciones y dificultades, cuando tendríamos que estar hablando de lo que a las y los chavos les importa, les atrae o les interesa. Nadie ha dicho que este cambio de actitud en el proceso de formación sea fácil, porque implica el valor –de valentía- y el amor con el suficiente coraje y humildad, como para abrir el corazón para ellas y ellos.
Considero que la visión del proyecto político que encabeza Tere Jiménez, impulsa ya transitar a estilos de vida saludables, gestiona formas para una convivencia en paz, con alegría, entusiasmo por la vida y con una enorme capacidad para atreverse a soñar en grande y construir el porvenir de todos.
Sin embargo, creo que no hemos explorado suficientemente, algunas medidas, acciones de gobierno y diversas políticas públicas.
En un primer plano, estimo necesario abrir números y variados canales de comunicación, para compartir con las y los chicos poniendo el corazón en la mesa del comedor de la casa, para comentar y compartir con ellos que, hacer muchos esfuerzos para huir de los desafíos que nos ofrece la vida, jamás será una solución.
A no dudarlo, este enfoque es fundamental para preparar la inteligencia, para conocer la verdad y fortalecer la voluntad para hacer el bien, dentro del marco de referencia de una maravilla que Dios le regaló al ser humano: La libertad.
A muchos jóvenes les encanta hacer fitness, escalar, hacer rapel o tirolesa, y a otros les gusta más escribir poesía, aprender a tocar la guitarra o la robótica en las cosas cotidianas. Desde luego, lograr todo eso con éxito, implica disciplina, esfuerzo, dedicación y un gran esfuerzo, sobre todo de la voluntad, porque se trata, no de “intentar” las cosas, si no de querer hacerlas en serio. La razón es obvia: No es lo mismo “cocinar”, que “saber cocinar”, imaginar un algoritmo a diseñarlo.
Afirmo alto que duele: las juventudes están hasta las narices, de escucharnos hablar de “valores” y de “hacer las cosas bien”, “de ser mejores” o de “tener éxito” …
Para los chavos eso no importa. Lo que quieren es ver en nosotros los adultos, “los cómos” vivimos eso que predicamos. Los baby boomers tenemos que aprender a comunicarnos de forma asertiva, no agresiva ni pasiva.
Es una total estupidez, dejar la vida de los chavos en manos del narcotráfico o en el camino de aquellos que sólo siembran destrucción y muerte. Las y los jóvenes de Aguascalientes y de todo México, valen mucho más que eso, porque son capaces de engancharse a una estrella y volar muy alto.

