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Un Papa, un Legado, una Visión

Agradeciendo mucho este espacio, consideré relevante destacar en este momento la extraordinaria figura y enormes aportes de SS Francisco, que estimo, van mucho más lejos de algunas opiniones sesgadas, criterios torcidos o de señalamientos que agreden a toda la catolicidad en el mundo.

Creo que es indispensable, como dicen los clásicos, “unir sin confundir y distinguir sin separar”. Este será el hilo conductor de mi comentario.

Doce años de pontificado, desafíos tan formidables como cruciales; varios países del Foro de Sao Paulo con sus ideas disolventes que, como decía el mismo Papa Bergoglio, hay que recordar que (…) todas las ideologías terminan en dictaduras (…) Lo vemos en Nicaragua o Venezuela, en Cuba, Turquía o la tendencia estadounidense.

La barca de Pedro tenía que levantar la voz y orientar –siempre Madre y Maestra- en los casos del dolor provocado por las migraciones y los escándalos por abusos sexuales cometidos por algunos eclesiásticos.

Al fin organismo vivo, la Iglesia continuó firme al crear 149 nuevos cardenales -133 serán electores en el próximo Cónclave- y esto, como parte de la visión y papel de Roma frente a un mundo cada vez más convulso.

Muchos internacionalistas chocan de nuevo “apostando” si el nuevo Papa tiene que ser negro, más abierto al socialismo o con una Iglesia que “deje de dogmatizar” para adoptar un lenguaje “más mundano”, argumentando que la popularidad de Francisco cayó en picada en Colombia, Brasil, México, Perú y Chile, como si el Espíritu Santo tomara Sus decisiones en un Casino de Las Vegas.

En mi opinión, Francisco deja un enorme y extraordinario legado para toda la humanidad, así como una visión que sigue siendo, como Iglesia, pescadora de hombres, mensaje de salvación y esperanza en la eternidad, como lo reitera el doctor Rodrigo Guerra.

En principio, me parece que Francisco deja una espléndida enseñanza social para un planeta en donde el canibalismo y la autofagia provocada por distintas tesis disolventes.

El Papa argentino insistió en una opción preferencial por los pobres, pero de acuerdo con el Evangelio de Cristo, no con los ideólogos del socialismo trasnochado de Latinoamérica, sino con las Bienaventuranzas, porque se trata de vivir una pobreza evangélica que evita al ser humano apostarlo todo para no depender de los bienes meramente temporales que, siendo buenos, se corre el riesgo de convertirlos en un fetiche. Veamos las estrategias de marketing que establecen el prototipo de la gente “exitosa” en el mundo.

Se trata de una opción que se centra y concentra en Cristo y es ajena a la colonización ideológica marxista.

Es como reiteradamente lo destacó Francisco, una Iglesia en posición de salida, de ahí su predilección por la parábola del buen samaritano, porque se trata de ir al encuentro de un solo rebaño bajo un solo Pastor.

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