León XIV Llama a los Jesuitas a Reafirmar su Misión
El Papa León XIV pide a los superiores de la Compañía de Jesús permanecer fieles a su carisma misionero en los contextos más desafiantes de la sociedad contemporánea y señala que los “falsos dioses del consumismo, el poder y la autosuficiencia”, e invita a discernir nuevos caminos de evangelización “en las fronteras geográficas, culturales, intelectuales y espirituales”.
Ante Provinciales y Superiores Regionales, Presidentes de las Conferencias, Consejeros Generales, Secretarios y traductores de la compañía de Jesús, León XIV recalcó que “en todos los continentes, incluso en las sociedades secularizadas, muchos buscan un sentido, a menudo sin darse cuenta (…) Encontrad a las personas en esa inquietud, comunicad la alegría del Evangelio con humildad y convicción”.
En medio de estas transformaciones, “Cristo sigue enviando a sus discípulos” y que la Compañía de Jesús, está llamada a estar allí donde las necesidades de la humanidad “se encuentran con el amor salvador de Dios”.
Recordando el testimonio de San Ignacio de Loyola y de sus primeros compañeros, León XIV afirmó que los jesuitas “no temían la incertidumbre ni las dificultades; se dirigían a los márgenes, donde la fe y la razón se cruzaban con nuevas culturas y grandes retos”.
El Papa invitó a los jesuitas a ir a los “lugares de riesgo, donde los mapas conocidos ya no bastan”. “Hoy repito —añadió el Papa León XIV—: la Iglesia os necesita en las fronteras, ya sean geográficas, culturales, intelectuales o espirituales”.
León XIV citó las palabras de San Pablo VI en 1974 “en cualquier lugar de la Iglesia, incluso en los campos más difíciles y extremos, en la encrucijada de las ideologías, ha habido y hay jesuitas”.
También se citó las palabras de Benedicto XVI, quien pedía hombres “con una fe profunda, una cultura sólida y una genuina sensibilidad humana y social” capaces de mostrar “la armonía entre la fe y la razón y de revelar el rostro de Cristo a quienes aún no lo conocen”.
El Sumo Pontífice identificó algunas áreas fronterizas actuales, por ejemplo, el camino de la sinodalidad como una frontera particularmente significativa dentro de la vida eclesial actual. “El camino sinodal —dijo— nos llama a todos a escuchar más profundamente al Espíritu Santo y a los demás, para que nuestras estructuras y ministerios sean más ágiles, más transparentes y más sensibles al Evangelio”.
Otro ámbito de misión que el Papa definió como frontera esencial es el de la reconciliación y la justicia. León XIV denunció “los conflictos, la desigualdad y los abusos” que desgarran al mundo.
“Debemos oponernos a la globalización de la impotencia con una cultura de la reconciliación, encontrándonos unos con otros en la verdad, el perdón y la sanación” y llama a los jesuitas a convertirse en “expertos en reconciliación, confiando en que el bien es más fuerte que el mal”.
El Papa reconoció su potencial para el florecimiento humano, pero advirtió de los peligros de “aislamiento”, “pérdida de trabajo” y “manipulación”.
“La Iglesia debe ayudar a orientar estos avances desde el punto de vista ético, defendiendo la dignidad humana y promoviendo el bien común. Tenemos que discernir cómo utilizar las plataformas digitales para evangelizar, formar comunidades y desafiar a los falsos dioses del consumismo, el poder y la autosuficiencia”.
Llamó a “caminar con los pobres” y denunció las consecuencias de un sistema económico “impulsado por el lucro por encima de la dignidad de la persona”. Consideró que “el verdadero discipulado requiere tanto la denuncia de la injusticia como la propuesta de nuevos modelos basados en la solidaridad y el bien común”.

