Por: Antonio M. Prida

Sí Por México: El gran faro a la salida del túnel

Se trata de un gran movimiento social incluyente, en plena construcción, iniciado por más de 400 ONG’s y miles de ciudadanos interesados en defender la subsistencia del sistema democrático que hemos construido los mexicanos con tanto esfuerzo, así como de las libertades fundamentales que nos hemos ganado a pulso, reconocidos en el andamiaje constitucional que nos hemos dado y que están actualmente en peligro, ante la única lógica que guía a Andrés Manuel López Obrador: concentrar el poder.

 

No fui invitado a participar en la génesis de este movimiento social y por lo tanto no soy vocero suyo. Apenas este martes pasado (casualmente el 20 de octubre de 2020) me inscribí en su página Web con motivo de su lanzamiento público, con el propósito de interpretarlo, hacerlo mío para enriquecerlo, y de invitar a mis lectores y a mis amigos a analizarlo, hacerlo suyo para aportarle desde sus respectivas trincheras, para que también convoquen a los suyos a sumarse. Porque en este movimiento cabemos todos los que queremos hacer preservar la democracia y las libertades que permitan a los movimientos políticos más opuestos, impulsar sus respectivas agendas, ya que sin esa plataforma que todos estamos obligados a preservar, nuestro país simplemente no es viable.

 

Según nos dijeron en su lanzamiento, el movimiento significa decir SÍ a la construcción del México que queremos y que es posible, a través de la creación de una agenda mínima que nos unifique a los mexicanos, hoy tan polarizados, para luego lanzar el reto a todos los partidos políticos del país para que la adopten e implementen, con prioridad respecto de sus respectivas agendas políticas. Lo que nos une a todos es nuestro amor por México, aunque lo queramos construir de diversas maneras. Por eso somos un país rico: por las diferencias que nos deben unir más que nunca.

 

Esto es posible porque paradójicamente los mexicanos también somos más iguales de lo que creemos. Nuestras coincidencias básicas son más, y son más importantes que nuestras diferencias. Como sociedad tenemos los mismos intereses y necesidades que ya han sido suficientemente discutidos y que sólo es necesario implementarlos, los cuales Sí Por México ha identificado en esta primera lista mínima: una democracia plena para una ciudadanía libre; seguridad, justicia y paz para todas y todos, incluyendo un combate real a la corrupción e impunidad; garantizar todos los derechos sociales, comenzando por la salud y educación universales; una economía inclusiva que reduzca la desigualdad y elimine la pobreza; igualdad sustantiva para las mujeres; y un medio ambiente sano y sustentable.

 

¿Quién en su sano juicio podría discrepar de estas seis causas para orientar una agenda legislativa y de gobierno? Quien desea concentrar todo el poder en una sola persona, para que esa sola persona tome las decisiones que tenemos derecho a tomar todos, con base en el sistema democrático y de división de poderes que hoy la sedicente 4T ha puesto en riesgo.

 

El destino macabramente nos ha puesto en esta encrucijada que nos regresó inesperadamente a las épocas del Presidencialismo Imperial de los setenta, pero reloaded. Antes el control absoluto del poder lo concentraba el PRI, el cual en una especie de democracia interna, interpretada por el presidente en turno, sondeaba informalmente a las fuerzas políticas que lo integraban, pera tomar decisiones e incluso para elegir a su sucesor. Pero ahora ese poder absoluto no es detentado por un partido político, sino por la mismísima persona de Andrés Manuel López Obrador. Para nuestra desgracia el sistema político mexicano parece haber perfeccionado la Dictadura Perfecta.

Sin embargo, hay esperanza para cambiar nuestro destino. La invitación que lanzó Sí X México es a hacer nuestro el movimiento para contribuir a terminarlo de construir, a perfeccionarlo desde la perspectiva de nuestras propias trincheras. Todos cabemos en este esfuerzo integrador centrado en defender la subsistencia de la democracia y las libertades fundamentales, base de toda civilización moderna. Incluso aquellos simpatizantes de Andrés Manuel y su partido MORENA podrían considerar formar parte de este movimiento para cuando él deje de detentar ese poder monolítico concentrado en exceso y contrario a los principios democráticos. No es razonable que sólo una persona decida por todos nosotros. Imagínense que Noroña sustituyera a AMLO.

 

El reto que enfrentamos es que los mexicanos aprendamos a unirnos haciendo a un lado, por ahora, nuestras diferencias. Por ejemplo, los movimientos políticos que ante la inseguridad rampante propugnan por el uso de las fuerzas armadas en asuntos de seguridad pública, deberán caminar de la mano de los colectivos de víctimas que luchan en contra de la militarización del país, lo mismo que quienes propugnan por una mayor intervención del Estado en materia económica, tendrán que unirse en esta cruzada con aquellos representantes del sector privado más radicalizado que pretenden la mínima intervención del Estado en la actividad económica del país. No es tiempo de excluirnos recíprocamente sino de luchar de la mano por la democracia y las libertades que nos permitan defender nuestras respectivas agendas.

 

Una vez asegurada la subsistencia de nuestro régimen democrático y nuestras libertades, como es natural, cada grupo político de nuestra gran alianza deberá retomar su respectiva lucha en la construcción de ese México por el que cada quien trabaja. Porque para poder defender nuestras luchas necesitamos ese régimen democrático que debe prevalecer.

 

En suma, Sí X México genera una agenda ciudadana mínima para transformar al país, fundada en la integración social total, para lanzar el reto el próximo 8 de noviembre, durante la Convención Ciudadana Por el Sí, a todos los partidos políticos de verdadera oposición, para que la adopten y de manera generosa propongan candidatos de unidad, a efecto de que se conviertan en esa alternativa viable al régimen actual, que nos permita arrebatarle por la vía democrática y pacífica, el año entrante, la mayoría que hoy detenta en el Congreso, ya que dicha mayoría absoluta no es representativa de la diversidad de nuestro gran país y atenta contra la pluralidad democrática construida durante muchas décadas.

 

También el propósito debe ser arrebatarle al régimen la Presidencia de la República, ya sea mediante la revocación de mandato en el 2022 o en las elecciones presidenciales del 2024.

 

Sin nuestro régimen democrático y de las libertades fundamentales sucumbirían las agendas de las diversas propuestas políticas, desde las más conservadoras hasta las más progresistas, quedando en manos de la voluntad de un solo hombre: el Dictador.

Widget is loading comments...

No. 319

No. 319

SIRVIENDO A LA SOCIEDAD

© 2014 Design by Inmersion Creativa

  •  

SIRVIENDO A LA SOCIEDAD