Urge legislar para la sociedad y por la sociedad, para ello se requieren políticos con espíritu de servicio y no políticos “buenos” o de una derecha insípida, acomodaticia, tibia, que se ubica en el “centro” y no defiende los principios y valores humanistas: la familia, la vida, justicia social y las libertades.

 

Frente a la próxima elección del 6 de junio de 2021, teniendo como premisa elegir “el mal menor” se promueve a la “la derechita cobarde” -así la califica Agustín Laje- esa derecha “vergonzante, temerosa, tecnocrática, liberal que juega con los poderes globalistas y las agendas progresistas, no le interesan los valores, nada que no sea metálico, nada que no sea dinero; esa derecha ya ha mostrado todos sus límites y no es opción de poder”.

 

Otro tipo de derecha es la que lucha por una política humanista, con principios y valores tendientes al bien común, que promete cambios de fondo para el desarrollo pleno de la sociedad; cambios que no se dieron durante los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, al quedarse en esa “derechita cobarde”, como la califica Agustín Laje, puesto que no impulsaron cambios de fondo y prefirieron mantenerse en “el centro”, alejados de la sociedad y de una política humanista.

 

En esta contienda la sociedad ha sido “fragmentada”: por un lado, nos encontramos a esa izquierda retrógrada o autocrática en la que una sola persona gobierna -AMLO- sometiendo a los demás poderes, legislativo -cámara de diputados y senadores- y Judicial -Suprema Corte de Justicia-; por otra parte, nos encontramos con una “alianza” que ha desplazado al ciudadano -PAN, PRI, PRD- en lo que se ha dado en llamar SI X MEXICO.

 

Existen dentro del debate político en México, empresarios y columnistas que ven con miedo como va cayendo el país hacia un régimen autocrático, mientras que la oposición -PAN, PRI, PRD- mantiene un silencio cómplice, no señala la corrupción registrada en el gobierno federal, en funcionarios impulsores de la 4T.

 

Y el PAN, partido identificado como de derecha, oculta sus principios y valores, incluso en muchas ocasiones muestra actos de corrupción dentro de sus entrañas; de esto hay muchos ejemplos que van desde el reparto de cargos políticos hasta los empleos otorgados a “líderes destacados”.

 

De ahí que se le califique de “derechita vergonzante”, calificativo que se puede demostrar en muchos de sus militantes, basta considerar algunos “candidatos impresentables”, como aquel que brinca de un cargo a otro, que puso de moda los “moches” a las aportaciones federales para los municipios o quienes exterminaron la elección democrática interna.

 

Esa derecha que no defiende la vida desde la gestación, la libertad de religión, respeto a las tradiciones y la defensa del estado de nación y, por el contrario, sus dirigentes y representantes, “esconden en el baúl de los tiliches”  principios, valores y democracia.

 

Frente a ello, la sociedad debe ser más participativa para propiciar que “esa derechita cobarde” no se esconda, que promueva la agenda globalista, progresista y, por el contrario, defienda los principios y valores, estableciendo políticas públicas tendientes al bien común, a la defensa de la vida y las libertades, así como exterminar la corrupción, para que no vaya “por lo metálico, el dinero, el poder por el poder”, como lo hacen algunos corrinchos incrustados en Acción Nacional.

 

Los ciudadanos debemos aprender a ser más participativos en la política, esta es la única forma por la cual se pueden equilibrar los poderes y evitar que México llegue a un régimen autocrático.

Widget is loading comments...

No. 348

No. 348

SIRVIENDO A LA SOCIEDAD

© 2014 Design by Inmersion Creativa

  •  

SIRVIENDO A LA SOCIEDAD