El PAN es una derechita blanda, una derechita de algodón, una derechita gris, una derechita flácida, una derechita cobarde, teme que la extrema izquierda la califique de extrema derecha y prefiere alinearse a una izquierda represiva y antidemocrática, izquierda que “el respeto al marco legal solo lo acata cuando conviene a sus intereses”.

 

Para la “derecha azul” la tranquilidad es lo único que importa. No defiende la democracia, ni las instituciones de la sociedad y si lanzarse a los “brazos” de las ideologías de equidad de género que ahora respeta, se inclina o se arrodilla, ahora arropa a esas minorías que atentan contra la vida y la familia.

 

A estas ideologías no  las puede criticar ni cuestionar sus efectos nocivos en la sociedad, tampoco  las puede rechazar, pero si les otorga recursos públicos, los cuales se utilizarán para acelerar la descomposición social  y las instituciones a favor de la vida y la familia en donde se observa el respeto, la responsabilidad y el bien ser.

 

Mediante la manipulación se impone en la sociedad y en los medios de comunicación el ser “cult” y la derechita azul también desea ser “cult”, no faltaba más, pues se debe estar al frente de lo “nuevo” de lo “progre” para que no se le califique de extrema derecha.

 

Hoy, organismos como la ONU o grupos de izquierda como el de Sao Paulo dictan lo que es correcto si no se quiere caer en la extrema derecha y, por lo tanto, dejar de ser “cult” o “progre” es caer en lo incorrecto por determinación de ciertos personajes que tienen la verdad absoluta sobre lo que es y no correcto en el comportamiento social.

 

En Guanajuato, Miguel Márquez Márquez fue advertido sobre las disposiciones de la ONU que atentaban contra la familia, se le dijo y aun así se alineó e impulsó lo “progre”, y para que no quedara duda lo plasmó en el logo de su mandato; el “arcoíris”, sello distintivo que no se queda ahí, sino que lo impulsa dentro de la burocracia estatal.

 

La descomposición del PAN, de la hoy “derechita cobarde” se acentúa a tal grado que hoy la sociedad conservadora del bajío no cuenta con un partido político que lo represente; más aún, las encuestas muestran el avance de morena, avance que solamente se puede frenar mediante la difusión de los malos resultados del gobierno de morena.

 

La “derechita cobarde”, desde el poder, no aporta para evitar la descomposición social, tampoco establece una estrategia contra la violencia, prefiriendo tener el “honroso primer lugar” en homicidios dolosos por lo que prefiere el “silencio cómplice” y deslindarse del juramento de servicio a la sociedad.

 

Pero tampoco hay mucho que pueda aportar, ha transigido con el poder federal, manteniendo un silencio cobarde frente a la crisis en salud, educación, en lo económico y en desarrollo industrial y generación de empleos.

 

La incompetencia se palpa en lo estatal y en lo federal. La sociedad tiene como único camino construir un partido político que lo represente, que defienda los principios y valores sociales, la dignidad de las personas y el bien común, un Partido HUMANISTA.

Widget is loading comments...
No. 437 No. 437
SIRVIENDO A LA SOCIEDAD

© 2014 Design by Inmersion Creativa

  •  

SIRVIENDO A LA SOCIEDAD