Los gritos, el escandalizarse, el “desgarre de vestiduras”, de los “¡líderes!” panistas por la presencia de Santiago Abascal, presidente del partido español VOX, y el silencio, la sumisión o el beneplácito que muestran por la presencia de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, presidente del Consejo de Estado de Cuba, revelan una clara tendencia centro-izquierda del albiazul y, por lo tanto se ve que no representan a los conservadores de este País.

 

Mientras que Santiago Abascal en la Carta de Madrid pide la lucha por la democracia, el estado de derecho y la libertad, el presidente cubano y primer secretario del Partido Comunista de Cuba, representa a la más prolongada dictadura de la historia de los países del mundo.

 

El mandatario cubano llega en un jet privado Falcón 900EX, matrícula YV2053 propiedad del gobierno de Nicolas Maduro, mientras que el pueblo venezolano no cuenta con los insumos básicos para vivir con dignidad.

 

Andrés Manuel López Obrador, igual que con Evo Morales, muestra simpatías por los regímenes dictatoriales y evita en la realidad a luchadores por las libertades, el estado de derecho y a los demócratas, de ahí que se haya calificado a Santiago Abascal y a VOX de ultra derecha, mientras que a los gobiernos dictatoriales, como el de Cuba y Venezuela, los protege y defiende.

 

 El presidente de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, invitado por AMLO a los festejos de independencia, es miembros del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, sustituyó a Raúl Castro en el régimen dictatorial iniciado por Fidel Castro, pero para muchos comentócatras ya no existen estos gobiernos y, por lo tanto, esta equivocado VOX al buscar un frente en Latinoamérica para combatirlos.

 

El hoy presidente cubano inició su carrera como oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en la unidad militar 3875, en 1985 participó como profesor de la Universidad Marta Abreu en la formación de la Unión de Jóvenes Comunistas.

 

Esto contradice la intensa operación mediática para considerar que no existe una fuerza de izquierda comunista con una agenda establecida en el Foro de Sao Paolo por Fidel Castro y Lula Da Silva enfrentando a los sectores de la sociedad para poder llegar al poder en los países latinoamericanos.

 

En 2019 al ser designado presidente de la República de Cuba, Díaz-Canel, asumió el compromiso de dar continuidad a la Revolución y que “la política exterior cubana se mantendrá inalterable y Cuba no hará concesiones ni aceptará condicionamientos”.

 

De raíces asturianas, Diaz-Canel es el primer presidente de la República de Cuba que no participó en la revolución, su bisabuelo llegó a la Habana a finales del Siglo XIX, Francisco Díaz-Canel formaba parte de una familia “acomodada” dedicada a la ganadería.

 

El viaje de Díaz-Canel a México se registra en medio de protestas en la Habana por la represión del régimen, falta de libertades, falta de alimentos y medicinas, en donde el presidente Andrés Manuel López Obrador ensalza la revolución cubana que ha tenido a este país bajo un régimen estatista.

 

Pues bien, mientras esto sucede, la principal “oposición”, el PAN con sus dirigentes se repliega, callan, guardan silencio ante la falta de una democracia en CUBA, sobre todo porque también en el albiazul han dejado de lado la democracia y renuncian a la libertad de pronunciarse a favor de un partido como VOX y su dirigente Abascal, a quien consideran peor que Diaz-Canel, o al menos así lo revelan al guardar silencio, callar, someterse al régimen Obradorista y sus aliados de izquierda constituidos en el Foro de Sao Paolo.

Widget is loading comments...

No. 375

No. 375

SIRVIENDO A LA SOCIEDAD

© 2014 Design by Inmersion Creativa

  •  

SIRVIENDO A LA SOCIEDAD