Javier Moro es uno de los novelistas más leídos en España. Entre sus muchas obras destacan “Senderos de libertad” (1992) y “El imperio eres tú” con el cual obtuvo el Premio Planeta en 2011. Pues bien, dicho autor, nacido en Madrid en 1955, nos presenta ahora su obra más reciente: “Nos quieren muertos” (Editorial Planeta) que se desarrolla en Venezuela y que trata sobre el enfrentamiento de Leopoldo López y su esposa Lilian Tintori contra el régimen de Nicolás Maduro. Si deseamos entender la tragedia de aquel pueblo hermano, preciso será dar algunos antecedentes. A raíz de que el dictador Marcos Pérez Jiménez fue derrocado el 23 de enero de 1958, Venezuela, debido a sus riquísimos yacimientos de petróleo, entró en una etapa de progreso en la cual los dos grandes partidos se alternaban en el poder haciendo posible que el Estado instaurase un sistema público y gratuito de educación y sanidad. El caso fue que Venezuela se convirtió en el país más rico de Sudamérica. Un país que –debido a su riqueza y estabilidad política- era la envidia de sus vecinos. Todo iba bien hasta que en 1983 la bajada en los precios del petróleo provocó un desajuste en las finanzas públicas, creando un malestar que fue en aumento. Un malestar que aprovechó un demagogo charlatán llamado Hugo Chávez para ganar las elecciones a finales de 1998. Una vez en el poder, Hugo Chávez reformó la Constitución, fue eliminando libertades, arruinando la economía e implantando una rígida dictadura personal. Herido de muerte por una enfermedad incurable, Hugo Chávez designa como sucesor a Nicolás Maduro quien el 5 de marzo de 2013 anuncia el fallecimiento de Chávez aunque luego se supo que el dictador había muerto tres meses antes. Nicolás Maduro sigue los pasos de su mentor arruinando aún más la economía y quitándoles a los venezolanos las pocas libertades que aún tenían. Esto provoca protestas y que surjan líderes, entre ellos Leopoldo López quien, por haber encabezado una manifestación de protesta contra el régimen en febrero de 2014, fue acusado de crímenes cometidos por los esbirros del gobierno. Leopoldo López pudo haber huido a Miami pero decidió entregarse a las autoridades porque sabía que al hacerlo arrinconaba al régimen de Maduro quitándole la careta para mostrarlo como era en realidad. Esta decisión de meterse en la boca del lobo lo convierte en un héroe. A partir de ese momento el pueblo supo que contaba con alguien que sabría defender sus derechos. Leopoldo es encerrado en una celda inmunda y sometido a las peores vejaciones. Es entonces cuando entra en escena la gran protagonista de la obra: Lilian Tintori quien tuvo que transformarse para sacar a su marido de la cárcel: Lilian pasa de ser una ama de casa dedicada de tiempo completo a sus hijos para convertirse en activista. Esa es la explicación por la cual podemos decir que la historia de Leopoldo y de Lilian que de modo tan apasionante narra Javier Moro es también una historia de amor. Una historia que no es fruto de la fecunda imaginación del novelista sino que se apoya en la cruda realidad que vivieron sus personajes. Una historia que atrapa al lector desde la primera página puesto que el estilo ágil del autor hace que los lectores se sientan dentro de la cárcel, que se estremezcan al ver como Maduro encarcela y mata sin piedad y que vean como sus corazones palpitan al ver como Lilian tuvo que huir a nado desde una playa solitaria a las tres de la madrugada llevando al cuello a su pequeña hija de un año de edad. Poco después, aprovechando que la embajada española le había concedido asilo, Leopoldo se las ingenió para salir del país primero escondido en el maletero del coche y luego sorteando infinidad de peligros en la selvática frontera que separa a Venezuela de Colombia. Sin embargo, los siete años que pasó en prisión y lo que sufrió durante todo ese tiempo no se los quita nadie por la sencilla razón de que “palo dado ni Dios lo quita” El caso es que, tanto el encierro inhumano padecido por Leopoldo como los viajes de Lilian al extranjero entrevistándose tanto con Donald Trump, como con Mariano Rajoy así como con altos funcionarios de la ONU sirvieron para arrancarle la máscara a Maduro. Hoy en día nadie duda que Venezuela es una de las dictaduras más crueles que existen en el mundo. Eso explica que ocho millones de venezolanos –un tercio de la población- haya abandonado el país. El título del libro “Nos quieren muertos” explica lo que está ocurriendo en Venezuela puesto que el dictador Maduro desea eliminar a como dé lugar a todo aquel que se le oponga. Actualmente Leopoldo y Lilian residen en Madrid desde donde dirigen la resistencia. Una resistencia que irá en aumento los próximos meses, especialmente cuando María Corina Machado se presente a las elecciones para disputarle la presidencia a Maduro.
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No 493 No. 493
SIRVIENDO A LA SOCIEDAD

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Javier Moro es uno de los novelistas más leídos en España. Entre sus muchas obras destacan “Senderos de libertad” (1992) y “El imperio eres tú” con el cual obtuvo el Premio Planeta en 2011. Pues bien, dicho autor, nacido en Madrid en 1955, nos presenta ahora su obra más reciente: “Nos quieren muertos” (Editorial Planeta) que se desarrolla en Venezuela y que trata sobre el enfrentamiento de Leopoldo López y su esposa Lilian Tintori contra el régimen de Nicolás Maduro. Si deseamos entender la tragedia de aquel pueblo hermano, preciso será dar algunos antecedentes. A raíz de que el dictador Marcos Pérez Jiménez fue derrocado el 23 de enero de 1958, Venezuela, debido a sus riquísimos yacimientos de petróleo, entró en una etapa de progreso en la cual los dos grandes partidos se alternaban en el poder haciendo posible que el Estado instaurase un sistema público y gratuito de educación y sanidad. El caso fue que Venezuela se convirtió en el país más rico de Sudamérica. Un país que –debido a su riqueza y estabilidad política- era la envidia de sus vecinos. Todo iba bien hasta que en 1983 la bajada en los precios del petróleo provocó un desajuste en las finanzas públicas, creando un malestar que fue en aumento. Un malestar que aprovechó un demagogo charlatán llamado Hugo Chávez para ganar las elecciones a finales de 1998. Una vez en el poder, Hugo Chávez reformó la Constitución, fue eliminando libertades, arruinando la economía e implantando una rígida dictadura personal. Herido de muerte por una enfermedad incurable, Hugo Chávez designa como sucesor a Nicolás Maduro quien el 5 de marzo de 2013 anuncia el fallecimiento de Chávez aunque luego se supo que el dictador había muerto tres meses antes. Nicolás Maduro sigue los pasos de su mentor arruinando aún más la economía y quitándoles a los venezolanos las pocas libertades que aún tenían. Esto provoca protestas y que surjan líderes, entre ellos Leopoldo López quien, por haber encabezado una manifestación de protesta contra el régimen en febrero de 2014, fue acusado de crímenes cometidos por los esbirros del gobierno. Leopoldo López pudo haber huido a Miami pero decidió entregarse a las autoridades porque sabía que al hacerlo arrinconaba al régimen de Maduro quitándole la careta para mostrarlo como era en realidad. Esta decisión de meterse en la boca del lobo lo convierte en un héroe. A partir de ese momento el pueblo supo que contaba con alguien que sabría defender sus derechos. Leopoldo es encerrado en una celda inmunda y sometido a las peores vejaciones. Es entonces cuando entra en escena la gran protagonista de la obra: Lilian Tintori quien tuvo que transformarse para sacar a su marido de la cárcel: Lilian pasa de ser una ama de casa dedicada de tiempo completo a sus hijos para convertirse en activista. Esa es la explicación por la cual podemos decir que la historia de Leopoldo y de Lilian que de modo tan apasionante narra Javier Moro es también una historia de amor. Una historia que no es fruto de la fecunda imaginación del novelista sino que se apoya en la cruda realidad que vivieron sus personajes. Una historia que atrapa al lector desde la primera página puesto que el estilo ágil del autor hace que los lectores se sientan dentro de la cárcel, que se estremezcan al ver como Maduro encarcela y mata sin piedad y que vean como sus corazones palpitan al ver como Lilian tuvo que huir a nado desde una playa solitaria a las tres de la madrugada llevando al cuello a su pequeña hija de un año de edad. Poco después, aprovechando que la embajada española le había concedido asilo, Leopoldo se las ingenió para salir del país primero escondido en el maletero del coche y luego sorteando infinidad de peligros en la selvática frontera que separa a Venezuela de Colombia. Sin embargo, los siete años que pasó en prisión y lo que sufrió durante todo ese tiempo no se los quita nadie por la sencilla razón de que “palo dado ni Dios lo quita” El caso es que, tanto el encierro inhumano padecido por Leopoldo como los viajes de Lilian al extranjero entrevistándose tanto con Donald Trump, como con Mariano Rajoy así como con altos funcionarios de la ONU sirvieron para arrancarle la máscara a Maduro. Hoy en día nadie duda que Venezuela es una de las dictaduras más crueles que existen en el mundo. Eso explica que ocho millones de venezolanos –un tercio de la población- haya abandonado el país. El título del libro “Nos quieren muertos” explica lo que está ocurriendo en Venezuela puesto que el dictador Maduro desea eliminar a como dé lugar a todo aquel que se le oponga. Actualmente Leopoldo y Lilian residen en Madrid desde donde dirigen la resistencia. Una resistencia que irá en aumento los próximos meses, especialmente cuando María Corina Machado se presente a las elecciones para disputarle la presidencia a Maduro.
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